Meta se desploma en Bolsa por gastos millonarios en IA, pese a ganancias que superan expectativas

Meta reportó ingresos sólidos en el primer trimestre, pero los inversionistas castigaron sus acciones con una caída del 10% en Bolsa. La razón: la compañía anunció un aumento de 10 mil millones de dólares en su presupuesto de infraestructura para 2026, llevando el gasto total a entre 125 mil y 145 mil millones. Los analistas advierten que este ritmo de inversión en inteligencia artificial supera la capacidad de Meta para mostrar cómo traducirá estos gastos en ganancias futuras.
La Bolsa no perdonó a Meta. Aunque la empresa de Mark Zuckerberg reportó ingresos del primer trimestre por 56 mil 300 millones de dólares, un crecimiento orgánico del 28,9%, el mercado reaccionó con frialdad: las acciones se desplomaron un 10%. El culpable, según los inversionistas, es el desorbitado gasto que Meta planea destinar a infraestructura de inteligencia artificial durante 2026.
La compañía sorprendió anunciando 10 mil millones de dólares adicionales en inversión, llevando su proyección total para ese año entre 125 mil y 145 mil millones de dólares. Una cifra que reabrió las dudas sobre si realmente estos desembolsos titánicos generarán retornos rentables o si Meta está apostando demasiado sin tener claro cómo monetizar todo ese gasto.
Los analistas de Deutsche Bank fueron claros: la estrategia es "más agresiva de lo anticipado". JPMorgan, que antes recomendaba comprar acciones de Meta, bajó su calificación a neutral. El argumento es contundente: a diferencia de competidores como Amazon o Alphabet, que tienen negocios de computación en nube que les ayudan a amortiguar estas inversiones, Meta depende casi exclusivamente de la publicidad. El camino hacia retornos significativos más allá de los anuncios "es más complejo", según JPMorgan.
Saxo Bank capturó el cambio de clima del mercado de forma reveladora: ya Wall Street no asume automáticamente que un gasto elevado en IA sea una compra obligada. Aunque la mayoría de analistas aún recomiendan comprar las acciones, todos redujeron sus precios objetivos. El mensaje es claro: la paciencia de los inversionistas tiene límite cuando los costos se disparan sin mostrar una recompensa tangible a corto plazo.
Fuente original: La Guajira Noticias

