Andrés Ochoa López recibe honoris causa en Miami por su lucha por la salud en Cartagena
Andrés Ochoa López, líder de la Veeduría en Salud Color Esperanza, fue reconocido con un grado honoris causa en Derecho y derechos humanos por la Universidad FLET en Miami. El galardón visibiliza años de trabajo defendiendo el acceso digno a la salud en Cartagena, donde ha enfrentado fallas del sistema sanitario. El reconocimiento impulsa nuevos espacios de diálogo con autoridades y lleva su labor más allá de las fronteras locales hacia otras regiones del país.
Con la emoción contenida de quien ha dedicado su vida a defender lo esencial, Andrés Ochoa López recibió en Miami un grado honoris causa en Derecho con énfasis en derechos humanos. La Universidad FLET y la ONG Árbol Fuente de Vida otorgaron esta distinción al presidente fundador de la Veeduría en Salud Color Esperanza, reconocimiento que va mucho más allá de un diploma: valida una batalla silenciosa librada durante años por la dignidad de los más vulnerables.
Desde Cartagena, Ochoa López ha convertido a su veeduría en una voz incómoda pero necesaria frente a las fallas del sistema sanitario. Su camino ha estado marcado por denuncias constantes, acompañamiento a comunidades y exigencias directas a las autoridades. En múltiples ocasiones ha reiterado: "Hemos dado una guerra frontal por la salud", frase que resume el espíritu de un trabajo que abre espacios de diálogo donde parecía no haberlos y genera soluciones concretas en medio de un panorama complejo.
El reconocimiento internacional no llegó solo. En el mismo contexto, Ochoa López sostuvo un encuentro crucial con el interventor de la Nueva EPS, Jorge Iván Ospina. Después de escuchar las problemáticas expuestas por la veeduría, se abrieron las puertas a una reunión conjunta con autoridades distritales, un paso que podría transformar la atención a los afiliados en Cartagena.
Pero para Ochoa López, este grado no marca un punto final sino un nuevo comienzo. "Siento que Dios nos ha permitido mostrar aún más nuestro trabajo, no solo en Cartagena, sino también en Bolívar y otras regiones donde hay muchas personas necesitadas", expresó. Sus palabras dejan clara una intención: que el reconocimiento académico se convierta en herramienta más poderosa para seguir exigiendo respuestas.
En su discurso durante la ceremonia, compartió una reflexión que quedó grabada como llamado a los nuevos egresados: "La verdad y la justicia son la píldora de la paz". Es el mismo principio que ha guiado su labor como veedor, donde el trabajo articulado con su equipo ha permitido brindar ayuda efectiva a numerosas personas.
Lo que comenzó como una iniciativa ciudadana se consolida como referente de incidencia social. En un país donde la salud sigue siendo una deuda pendiente, historias como esta demuestran que cuando la insistencia se convierte en causa colectiva, tiene el poder de transformar realidades concretas.
Fuente original: Las Noticias Cartagena
