Medicina Legal confirma con certeza científica que restos hallados en Bucaramanga son de Camilo Torres

Tras años de análisis forense, Medicina Legal confirmó este martes que los restos óseos recuperados en Bucaramanga corresponden definitivamente al sacerdote y exguerrillero del ELN Camilo Torres. La identificación alcanza una probabilidad de 844 millones a uno, respaldada por análisis de ADN de familiares y estudios especializados. El proceso tomó años y requirió exhumaciones en Bogotá, La Habana y nuevamente en Bucaramanga para obtener muestras genéticas concluyentes.
Después de casi una década de investigación forense, Medicina Legal cerró definitivamente el caso de la identidad de Camilo Torres. El director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Ariel Emilio Cortés Martínez, anunció este martes que los restos óseos analizados permiten identificar plenamente al sacerdote y exguerrillero del ELN. "El equipo científico y técnico del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses realizó las pruebas sobre las muestras óseas entregadas al instituto y se determinó que existe una posibilidad de ochocientas cuarenta y cuatro millones de veces de que las muestras sean del cuerpo de Camilo Torres Restrepo. Por lo tanto, no hay ninguna duda", afirmó Cortés Martínez.
Lo que parece sencillo en el resultado final fue un camino complejo y lleno de desafíos científicos. El análisis exhaustivo de los restos y las muestras del padre y la abuela materna de Camilo Torres, la señora Isabel Gaviria Cobaleda, se extendió durante casi un mes de trabajo intenso. Los estudios genéticos determinaron con un 99 por ciento de probabilidad que las muestras correspondían al padre de Camilo Torres. Sin embargo, aquí hay algo importante que aclarar: aunque la Unidad de Búsqueda había entregado los restos al padre jesuita Javier Giraldo hace una semana basándose en indicios iniciales, esta entrega fue lo que Cortés reconoció como "arriesgada" porque aún faltaban completar los análisis genéticos definitivos. Afortunadamente, los estudios posteriores confirmaron la identidad de manera concluyente.
La búsqueda de Camilo Torres comenzó formalmente en enero de 2016 por orden presidencial. Los investigadores exhumaron una bóveda en el Panteón Militar del Cementerio Municipal de Bucaramanga, pero los primeros estudios de antropología, necropsia y genética descartaron que esos restos fueran del cura. En septiembre de ese año se realizó una exhumación en el Cementerio Central de Bogotá, en la bóveda de la familia Torres Umaña, donde se recuperaron tres cuerpos. Uno de ellos proporcionó un perfil genético masculino de una vértebra que resultó clave: era de Calixto Torres Umaña, el padre biológico de Camilo. La tibia de Ana Josefa Umaña de Torres, su abuela paterna, permitió lograr el 'match' definitivo con el ADN del cofundador de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional.
Pero la investigación requería más. En 2017, Medicina Legal exhumó en La Habana, Cuba, los restos de Isabel Restrepo de Torres, la madre de Camilo. El cuerpo estaba en pésimo estado de conservación, pero de un mechón de pelo se logró extraer ADN mitocondrial que establecería la línea de referencia materna. Esta madre incansable en la búsqueda de su hijo, incluso desde Cuba, terminó siendo fundamental para identificarlo. El 28 de marzo de 2017, por orden de la Fiscalía y mediante una comisión rogatoria internacional, se realizó la exhumación en la Necrópolis de Cristóbal Colón en La Habana con participación de expertos de ambos países. El perfil de ADN mitocondrial obtenido permitió, en 2022, verificar muestras tomadas de la sotana entregada por el presidente Gustavo Petro, confirmando que la prenda perteneció a Camilo Torres.
El caso parecía avanzar, pero hubo un giro más. En junio de 2024 se realizó una nueva exhumación en el Panteón Militar de Bucaramanga, esta vez en una bóveda sin marcar. Se halló un osario con restos de al menos tres personas que presentaban un fuerte olor a formol, lo que dificultó las extracciones iniciales de ADN. Ante esta degradación de las muestras, Medicina Legal colaboró con la Sam Houston State University en Estados Unidos para aplicar protocolos especializados de extracción. Se procesaron muestras de una tibia recuperada en 2024 y se contrastaron con el perfil de la vértebra de 2016 del padre y con muestras de su abuela materna Isabel Gaviria Cobaleda.
El proceso concluyó con una probabilidad de identificación de 9 mil millones, estableciendo definitivamente que los restos corresponden al hijo de Calixto Torres y nieto de Isabel Gaviria por línea materna. La identificación se logró combinando estudios de genética, análisis óseos y la comparación de información antes y después de la muerte. Después de tanto tiempo y tanto trabajo científico, ahora no queda duda: los restos hallados en Bucaramanga son los de Camilo Torres Restrepo, el sacerdote que hace casi 60 años desapareció en circunstancias que la historia colombiana aún intenta comprender completamente.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



