Más de la mitad de los colombianos ya comprometió la prima antes de recibirla
El 55% de los trabajadores encuestados dice que tiene planeado cómo gastará su prima de servicios, pero la realidad es más cruda: 60% admite que no cumple sus propios planes. Mientras tanto, solo el 12% destina esta plata al ahorro, con el resto yéndose a gastos básicos, vacaciones y deudas. El dinero extra que podría cambiar historias financieras termina convertido en "plata de bolsillo" por gastos pequeños y consumo inmediato.
Faltan menos de dos meses para que llegue la prima de servicios a los bolsillos de millones de colombianos. Es dinero extra que muchos necesitan, pero el problema es que la mitad ya lo tiene destinado antes de recibirlo. Según un estudio de MejorCDT, el 55% de las personas encuestadas entre 30 y 70 años afirma que tiene completamente planeado cómo usará este ingreso para pagar deudas y responsabilidades.
Pero aquí viene el dato que duele: cerca del 60% de esos mismos trabajadores admite que en los últimos años ha cumplido de forma parcial o simplemente no ha cumplido nada de lo que planeó hacer con la prima. Solo el 46% logra mantener sus planes. Es decir, tener intención de ahorrar es una cosa; realmente hacerlo, es otra completamente diferente.
El dinero se va en cosas que no generan futuro. Según el análisis de MejorCDT, el ahorro representa apenas el 12% de cómo se usa la prima. El resto se distribuye entre necesidades básicas, vacaciones y deudas, que en conjunto representan más del 51% del gasto. Omar Casas, analista financiero y gerente general de MejorCDT, explicó el patrón: "no hay una falta de intención para organizarse financieramente, sino que esa intención se rompe en el día a día con gastos pequeños, antojos o consumo inmediato. Ahí nace buena parte de la frustración financiera de las personas: sentir que trabajan, reciben ingresos extra y aun así no logran avanzar".
Los gerentes de instituciones financieras ven el mismo fenómeno en sus oficinas. Catalina Fajardo, gerente de Productos Bancarios de Banco Falabella, estima que entre el 80% y 85% de la prima en sus clientes se destina al consumo corriente o al pago de obligaciones, dejando apenas entre 15% y 20% para ahorro. El error principal es "no planificar el uso de la prima y tratarla como un ingreso adicional completamente disponible para consumo".
Hay otro error igual de costoso: dejar la plata estática en la casa o en cuentas que no generan rendimiento. Rosa Torres, directora de Pasivos de Bbva, advierte que así el dinero pierde poder adquisitivo por culpa de la inflación. Es decir: aunque recibas la prima, si no haces nada con ella, con el tiempo vale menos.
Para quienes quieren romper este ciclo, existen opciones. Los CDT ofrecen rentabilidades entre 8,19% y 13,21% al año. Las cuentas de ahorro dan porcentajes similares. Para perfiles que toleren un poco más de riesgo, están los FIC (fondos de inversión colectiva) con rentabilidades entre 9,82% y 24,50% al año, con inversiones desde $200.000. Incluso hay plataformas que ofrecen rentabilidad en dólares para quien busque protegerse de la devaluación local, con ganancias entre 2,75% y 10% al año.
Daniel Cortes McAllister, VP ejecutivo de Davivienda, plantea una visión diferente: la prima no debería ser solo para resolver lo inmediato, sino una oportunidad para construir estabilidad financiera real. En otras palabras: ese dinero extra podría cambiar historias, pero solo si alguien decide que sí.
Fuente original: La República - Finanzas