El peso colombiano se desploma: es la moneda emergente más débil en mayo
El peso colombiano perdió 3,84% de valor entre el 1 y 15 de mayo, convirtiéndose en la moneda emergente más devaluada del mundo en ese período. El dólar se fortalece globalmente por expectativas sobre tasas de interés estadounidenses, mientras que en Colombia se suma la incertidumbre electoral y las compras de dólares del Gobierno. Para el colombiano promedio, esto significa que los productos importados se encarecen y los ahorros en pesos pierden poder de compra.
Su billetera ha sentido un golpe fuerte en las últimas dos semanas de mayo. El peso colombiano es hoy la moneda más debilitada entre 22 divisas de mercados emergentes, con una caída de 3,84% entre el 1 y el 15 de mayo. El dólar cerró ayer en $3.796,78, escalando más de $12 en pocos días. Esto significa que cada dólar que necesita traer una empresa para importar materia prima, cada medicina que compra en el exterior, cada vuelo internacional que reserva un colombiano: todo cuesta ahora significativamente más pesos.
Los expertos que analizaron esta caída identifican tres culpables principales. Primero, el Gobierno Nacional ha estado comprando dólares para pagar vencimientos de deuda que llegan a mitad de año, lo que aumenta artificialmente la demanda de divisas. Segundo, hay nerviosismo global alrededor de las decisiones de la Reserva Federal estadounidense sobre las tasas de interés. Cuando Estados Unidos mantiene tasas altas o las sube, el dólar se vuelve más atractivo para los inversores internacionales porque les deja más ganancias. Tercero, las encuestas electorales y la incertidumbre sobre quién gobernará después del 31 de mayo están generando volatilidad en los mercados.
Omar Suárez, gerente de renta variable en Aval Casa de Bolsa, resumió el panorama así: "Igualmente, a nivel internacional, hemos visto altos datos de inflación en Estados Unidos. Eso genera una disminución en la probabilidad de que la Reserva Federal baje las tasas, lo que fortalece el dólar". Mauricio Acevedo Montalvo, estratega de divisas en Corficolombiana, precisó que el pasado 13 de mayo el Gobierno compró US$500 millones, lo que disparó el precio del dólar durante toda la semana.
Colombia no está sola en esta debacle. Otras monedas emergentes también caen, aunque menos violentamente: el real brasileño perdió 2,16% y el won surcoreano 1,37%. En contraste, el rublo ruso fue la gran estrella con una ganancia de 2,9%, seguido del sol peruano y el peso mexicano. Esta disparidad muestra que el problema no es solo global: la incertidumbre colombiana específicamente está asustando al capital.
Juan David Ballén, director de Economía y Mercado de Aval Asset Management, explicó otro factor crítico: "Además, nos acercamos a los comicios de las elecciones presidenciales y la incertidumbre alrededor de los resultados eleva la volatilidad en el mercado de divisas". A esto se suma que el Banco de la República decidió no subir tasas de interés en su última reunión, lo que hace menos atractivo guardar dinero en pesos. Si un inversor puede ganar más dinero dejando dólares en Estados Unidos, naturalmente prefiere eso.
Andrés Langebaek, analista independiente, advirtió que aunque muchos culpan al precio del petróleo, ese no es el problema real. "El dólar se ha fortalecido algo frente a monedas de países emergentes y frente a divisas de países desarrollados, y obviamente el peso colombiano entra en la canasta de las emergentes", explicó. Lo que está pasando es una apreciación global del dólar, y Colombia está atrapada en esa corriente, agravada por sus propios problemas de confianza electoral.
Fuente original: La República - Finanzas