Más de 7.000 colombianos combaten en Ucrania en busca de salarios, propósito y acción

Colombia vive un éxodo silencioso hacia el frente ucraniano. Desde 2022, miles de soldados colombianos se han alistado en las fuerzas armadas ucranianas atraídos por salarios relativamente altos, la búsqueda de propósito y la idea de contribuir a una causa justa. El reclutamiento es tan activo que los ucranianos ya cubren los gastos de traslado, mientras que Rusia también intenta captar combatientes latinoamericanos a través de redes sociales. Las familias en Colombia sufren la incertidumbre de no saber qué pasará con sus seres queridos en la guerra.
En el frente más sangriento de Europa, escuchar español se ha vuelto tan natural como el ucraniano. Son colombianos los que hablan, y cada vez hay más. Desde que Rusia invadió Ucrania en 2022, miles de hombres del país andino decidieron empacar sus cosas y viajar miles de kilómetros para combatir en un conflicto que no es el suyo. Según una investigación del medio ucraniano NV, más de 7.000 colombianos han luchado en el ejército ucraniano desde el inicio de la guerra, una cifra que sigue creciendo.
Al principio, estos combatientes viajaban por su cuenta, respondiendo al llamado del presidente Volodímir Zelenski. Pero ahora las cosas han cambiado. Kiev necesita soldados desesperadamente, y las brigadas ucranianas han empezado a financiar los traslados desde Colombia. Para muchos hombres que sienten que sus capacidades militares quedaron subutilizadas tras el acuerdo de paz de 2016, esta es una oportunidad que no pueden dejar pasar. No es solo dinero lo que los mueve. Fuentes militares ucranianas estiman que alrededor del 40 % de los combatientes extranjeros en el país son colombianos, una proporción que habla de cómo el conflicto ucraniano se ha convertido en destino para militares de una región específica del mundo.
Las motivaciones son complejas. Sí, los salarios son "relativamente altos" comparados con lo que ganan en Colombia, pero también pesa el deseo de acción, la búsqueda de un propósito claro, la aventura. Algunos ya habían combatido en Yemen o Sudán, pero Ucrania es distinto: es la primera vez que se integran oficialmente a las fuerzas armadas de otro país como soldados regulares.
Sin embargo, la realidad del terreno muchas veces no coincide con las expectativas. Aunque algunos reportan pagos puntuales y dicen haber desarrollado un fuerte vínculo emocional con Ucrania, otros denuncian retrasos en los salarios e incluso dificultades para cobrar. Peor aún: muchos no estaban preparados para la brutalidad real de la guerra. En redes sociales la situación ha generado un debate acalorado, con mensajes simultáneos de advertencia y de incentivo.
Rusia también está en la contienda por estos combatientes. Han intensificado sus esfuerzos de reclutamiento principalmente a través de TikTok, aunque es mucho más difícil obtener información sobre cuántos colombianos luchan del lado ruso. Lo que es claro es que el flujo desde Colombia no se detiene. Los reclutadores ucranianos en Bogotá reportan recibir más solicitudes de información de las que pueden procesar.
Del otro lado del Atlántico, en las casas de Colombia, las familias viven una incertidumbre permanente. Muchos de estos hombres nunca le dijeron a sus seres queridos que se iban a la guerra. Ahora hay padres, esposas e hijos que han perdido contacto con ellos, sin saber siquiera en qué bando están combatiendo. La guerra de Ucrania no es solo un conflicto europeo: también es la historia silenciosa de miles de familias colombianas esperando noticias.
Fuente original: France 24 - Europa



