Más de 200 mil empresas colombianas en crisis por las lluvias: en riesgo 800 mil empleos

La temporada de lluvias e inundaciones que afecta a nueve departamentos ha dejado a más de 200 mil empresas en situación vulnerable, poniendo en riesgo aproximadamente 800 mil empleos en el país. La mayoría de los negocios impactados son microempresas y pequeñas compañías. Confecámaras lanzó una campaña nacional de donación para que gremios, empresarios y trabajadores contribuyan a la recuperación de las comunidades más afectadas.
Las lluvias e inundaciones que azotan diferentes regiones de Colombia están dejando un rastro económico más profundo de lo que parece. No se trata solo de casas mojadas o calles anegadas. Detrás de esos números hay trabajadores que temen por su salario y pequeños empresarios viendo cómo el agua destruye sus herramientas de trabajo. Confecámaras, que agrupa a las cámaras de comercio del país, reporta que más de 200 mil empresas formales han resultado afectadas, y con ellas está en riesgo el empleo de cerca de 800 mil personas.
El impacto golpea especialmente duro a los micronegocios y pequeñas empresas, que suelen tener menos capacidad para recuperarse de una crisis. Esto no es un problema aislado. Los nueve departamentos y 176 municipios donde hay presencia de cámaras de comercio están sintiendo el embate de la emergencia. Para muchas familias, esa empresa pequeña no es un lujo sino la única fuente de ingresos.
Ante esta situación, Confecámaras lanzó una campaña nacional de donación para canalizar la solidaridad de gremios, empresarios y trabajadores hacia las comunidades más golpeadas. Nicolás Botero-Páramo, presidente de la organización, explicó que "Las emergencias no se atienden en un solo momento. Como Red, tenemos la responsabilidad y la capacidad de actuar unidos para que la solidaridad genere un impacto real en los territorios afectados".
La iniciativa busca articular los recursos disponibles en cada región para facilitar la llegada de ayudas, promover la solidaridad entre empresarios y ciudadanos, y apoyar los procesos de recuperación y reconstrucción. Se trata de reconocer que después de la inundación viene el trabajo más largo: volver a poner en funcionamiento negocios que son el corazón económico de muchos pueblos y ciudades.
Fuente original: El Tiempo - Economía