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Martín Fonseca: del mundo de la música al emprendimiento con Agybo, marca de ropa con propósito

Fuente: El Tiempo - Vida
Martín Fonseca: del mundo de la música al emprendimiento con Agybo, marca de ropa con propósito
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Martín Fonseca, hermano del cantante Fonseca, fundó Agybo, una marca de ropa colombiana que construye comunidad alrededor de tres valores: amor, gratitud y buena onda. Después de trabajar en la industria musical, la pandemia lo llevó a explorar nuevos caminos y descubrir que la ropa podía ser una herramienta poderosa para transmitir mensajes positivos. Hoy, su marca ha logrado conectar con miles de jóvenes y posicionarse en un mercado competido, incluso presentándose en pasarelas de alto nivel como Colombiamoda.

Crecer en una familia musical de cinco hermanos, donde uno de ellos es una figura reconocida en la industria, no necesariamente te destina a la música. Martín Fonseca lo sabe bien. Aunque durante años fue identificado principalmente por su relación familiar, lleva varios años escribiendo su propia historia empresarial. Y esta historia mezcla moda, emprendimiento y una apuesta poco común en tiempos de polarización: construir una marca alrededor del amor, la gratitud y la buena onda.

Lo fascinante de Martín es que nunca aspiró a estar arriba de un escenario. Mientras crecía viendo ensayos, giras y conciertos en su casa, lo que realmente lo cautivaba era todo lo que sucedía detrás del escenario: cómo funcionaba la industria, quiénes eran los mánagers, cómo se estratégicamente un lanzamiento. Esa curiosidad lo llevó a estudiar gestión musical y a trabajar en una agencia de management, creyendo que había encontrado su lugar en el mundo.

Pero llegó la pandemia y cambió el panorama completamente. Con la industria de la música paralizada, sin conciertos ni giras, Martín empezó a cuestionarse qué más quería hacer con su carrera. Fue entonces cuando resolvió dedicarse de tiempo completo a una idea que su hermano Fonseca había estado desarrollando: tres palabras que resumían una forma de vivir: amor, gratitud y buena onda. De allí surgió Agybo. Al principio, explica Martín, no había mucho más que eso: solo un concepto. Pero cuando volvieron a hablar del tema durante el confinamiento, decidieron convertirlo en realidad. La moda se presentó como la herramienta perfecta porque, según él, "la ropa comunica. Uno muchas veces dice quién es incluso antes de hablar".

Lo que diferencia a Agybo en un mercado saturado de nuevas marcas no es solamente el diseño de sus prendas coloridas y optimistas, sino la construcción deliberada de comunidad. Martín entendió desde el principio que no se trataba solo de vender camisetas o hoodies, sino de conectar a las personas con una idea. Ese fue el verdadero reto: diferenciarse en un momento en que cualquiera podía vender por internet sin una estructura grande.

Los logros han llegado de manera orgánica. La marca ha presentado colecciones en pasarelas como Colombiamoda, ha conectado con artistas nacionales e internacionales que adoptaron la propuesta, y ha ganado relevancia entre jóvenes que buscaban algo diferente a las tendencias oscuras y urbanas que dominaban el streetwear. Para Martín, momentos como ver a la banda Rawayana conectar con la marca representan la confirmación de que el mensaje está llegando mucho más lejos de lo esperado.

En cuanto a Colombia y su generación, Martín reconoce que la polarización existe, pero rechaza la narrativa de pesimismo. Asegura que conoce a muchos jóvenes que no piensan en irse del país, sino en cómo mejorarlo. Por eso lanzó una camiseta que dice "Vota por amor", no porque todos deban pensar igual, sino porque cree que "podemos pensar distinto sin convertirnos en enemigos". Considera que lo que más necesita Colombia hoy es amor, porque "cuando hay amor aparece también el respeto, y cuando hay respeto es más fácil construir".

Mirando hacia el futuro, Martín imagina a Agybo mucho más grande, presente en más ciudades colombianas y eventualmente en mercados internacionales. Sin embargo, ha aprendido que Colombia tiene oportunidades enormes que a veces los emprendedores dejan de lado en su prisa por conquistar el mundo. Para los jóvenes que quieren emprender, su consejo es claro: hazlo por pasión, no solo por dinero. Las cosas toman tiempo, requieren paciencia y mucho trabajo. Y tal vez lo más importante, cada historia tiene sus propios tiempos.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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