María Isabel Mena: la historiadora que lleva identidad afro a las aulas colombianas

La historiadora y escritora María Isabel Mena será homenajeada en la décima edición de Leer el Pacífico, un programa del Banco de la República que promueve la lectura en territorios del país. Su trabajo se centra en llevar estudios afrocolombianos a las escuelas a través de proyectos pedagógicos que permiten que niños negros se reconozcan en la literatura y construyan su identidad. Mena sostiene que la educación debe integrar permanentemente las narrativas y aportes de las comunidades afro, no solo en fechas puntuales como el 21 de mayo.
Un lápiz de color chocolate en lugar de uno llamado "color piel". Ese gesto de resistencia de una niña negra en un salón de preescolar se convirtió en el punto de partida para que María Isabel Mena, historiadora nacida en El Bagre pero criada en Cali, dedicara más de dos décadas a transformar la educación colombiana. Aquel episodio, que ella presenciaba mientras observaba una clase, no solo inspiró su investigación doctoral sobre dibujo infantil, sino que la llevó a trabajar con fabricantes de lápices para diversificar los tonos de "color piel" disponibles en las cajas.
Con 58 años, Mena ha combinado sus roles como académica, madre y activista para desarrollar el proyecto África en la Escuela, una iniciativa pedagógica que busca cumplir lo establecido en el Decreto 1122 de 1998 sobre estudios afrocolombianos. A través de seminarios y talleres para maestros, este proyecto pretende que la historia, identidad y contribuciones de las comunidades negras dejen de ser contenidos marginales en los currículos escolares para convertirse en parte integral de la formación de los niños colombianos.
Para Mena, la infancia no puede ser el último eslabón del movimiento social por la igualdad racial, sino su presente activo. "Yo decía: A esto le falta algo más pensado en los niños. ¿Ellos cómo van a ser beneficiados de todo esto?", explica sobre el momento en que transitó de la investigación académica hacia la pedagogía. Su trabajo ha incluido publicaciones sobre escuela, identidad, discriminación, lenguajes incluyentes y narrativas de resistencia de lideresas afrocolombianas, entre otros temas.
La historiadora enfatiza que estrategias como Leer el Pacífico, programa en el que este año es invitada especial en su décima edición, son vitales porque conectan la circulación del libro, la historia de los niños desde relatos territoriales y la presencia de promotores de lectura que acompañan el proceso. "No es solamente que el libro esté en la biblioteca, porque si no tenemos al agente de la lectura, da lo mismo que esté o no esté", señala.
Una de sus preocupaciones centrales es que la construcción de identidad afro en las escuelas no se reduzca a celebraciones puntuales como el 21 de mayo, Día de la Afrocolombianidad. "Yo me pregunto si, ante encrucijadas tan complejas que tienen los niños en sus procesos identitarios, no tendríamos ya que sentarnos a reflexionar sobre el impacto que tiene el 21 de mayo para la construcción cultural de nuestros niños negros en este país", cuestiona. Desde su perspectiva, la conciencia racial requiere una política nacional sostenida que lleve literatura representativa a todos los rincones del país, no solo a las grandes ciudades.
Mena sostiene que "difícilmente esta nación tendría la riqueza monetaria que hoy tiene si no fuera por el trabajo esclavizado que se hizo gratis durante 400 años", refiriéndose a la productividad de cultivos como la caña y el algodón en el Valle y el Cauca. Esa deuda histórica, afirma, debe reflejarse en decisiones políticas concretas: que eventos como la FILBo, instituciones como el Banco de la República y políticas públicas como el Plan Nacional de Lectura incluyan obligatoriamente a autores afro. Su sueño es que los niños negros en Colombia no necesiten viajar a grandes ciudades para encontrar un libro que los represente, sino que tengan acceso a centros culturales en sus propios territorios.
Fuente original: El Tiempo - Vida