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Manometría anorrectal: la prueba que evalúa cómo funcionan tus músculos intestinales

Fuente: Mediplus - Qué hay de nuevo

La manometría anorrectal es un examen que mide cómo trabajan los músculos y nervios del recto y el ano. Se realiza cuando hay problemas para ir al baño, como estreñimiento crónico o incontinencia fecal. Es un procedimiento seguro que dura unos 30 minutos y no requiere anestesia, permitiendo que el paciente regrese a sus actividades normales inmediatamente después.

Cuando el cuerpo falla en algo tan básico como la evacuación intestinal, es importante encontrar la causa. Para eso existe la manometría anorrectal, un examen especializado que permite evaluar el funcionamiento de los músculos y nervios que controlan el recto y el ano. Básicamente, esta prueba mide la presión del esfínter anal (el músculo que controla la salida de las heces), evalúa la sensibilidad rectal y verifica si los músculos coordinan correctamente durante la evacuación.

El procedimiento generalmente se realiza en el consultorio de un gastroenterólogo (médico especializado en problemas digestivos) o en el servicio de ambulatorios de un hospital. Durante el examen, que dura aproximadamente 30 minutos, se introduce un catéter delgado y flexible a través del ano hasta el recto. Este catéter contiene sensores de presión y un pequeño globo en la punta que se infla en diferentes tamaños para medir cómo responden los músculos. El paciente debe seguir indicaciones como apretar, empujar, toser o relajarse mientras el equipo registra las respuestas musculares. También se pregunta al paciente cuándo siente el globo y cuándo tiene sensación de necesidad de evacuar.

Tu médico puede recomendarte esta prueba si tienes estreñimiento crónico, incontinencia fecal (cuando no puedes retener las heces), sensación de que las heces no pueden salir adecuadamente, dolor pélvico crónico, dolor al evacuar o condiciones como el síndrome del intestino irritable. También se realiza después de lesiones o cirugías para verificar que los músculos anales sigan funcionando correctamente.

La preparación es mínima. Usualmente necesitas un enema antes del examen para vaciar el recto, aunque no es obligatorio ayunar. Es importante seguir al pie de la letra las instrucciones que te dé tu proveedor de salud. Durante la inserción del catéter puedes sentir una ligera molestia, especialmente si ya tienes dolor en esa zona, pero no se requiere anestesia. Lo bueno es que después del examen no hay restricciones: puedes conducir a casa, usar transporte público y seguir con tus actividades normales sin problema.

Los resultados normales indican que tus músculos anorrectales funcionan correctamente en reposo, al apretar, toser y empujar, y que se relajan adecuadamente cuando sientes necesidad de evacuar. Los resultados anormales pueden revelar debilidad en los músculos anales, incapacidad para relajarse adecuadamente (lo que causa estreñimiento crónico), o problemas de coordinación entre músculos y nervios llamados defecación disinérgica.

Se trata de un procedimiento muy seguro. El desgarro o sangrado del recto son complicaciones poco frecuentes. Si eres alérgico al látex, avísale a tu médico para que utilice un globo sin ese material. En raras ocasiones algunos pacientes reportan molestias leves, sangrado o mareos durante el procedimiento, pero generalmente no hay mayores efectos secundarios.

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