Manglares colombianos: la batalla global por proteger 15 millones de hectáreas antes de 2030

Un ambicioso plan internacional llamado Mangrove Breakthrough busca movilizar 4.000 millones de dólares para conservar y restaurar manglares en todo el mundo. La iniciativa, lanzada en 2022 durante la COP27, reconoce estos ecosistemas como infraestructura natural vital para proteger costas de tormentas e inundaciones, especialmente importante en Colombia donde eventos climáticos extremos afectan cada vez más a comunidades costeras. Cerca de 50 gobiernos ya respaldan el plan, que incluye la participación de organizaciones ambientales y empresas privadas.
Los manglares podrían ser la clave para enfrentar la crisis climática en las zonas costeras de Colombia. Esta es la apuesta de Mangrove Breakthrough, una iniciativa global presentada en 2022 durante la conferencia climática COP27, que busca convertir estos ecosistemas en soluciones estratégicas contra inundaciones, tormentas y el cambio climático. La meta es ambiciosa: proteger y restaurar al menos 15 millones de hectáreas de manglares antes de 2030 con una inversión de 4.000 millones de dólares.
El contexto es urgente. Colombia ha sufrido recientemente inundaciones y eventos climáticos extremos que han devastado comunidades e infraestructuras en zonas costeras. Los manglares, aunque ocupan una porción pequeña del territorio mundial, juegan un papel fundamental: absorben dióxido de carbono de la atmósfera, protegen las costas de tormentas y tormentas, albergan biodiversidad única y sostienen los medios de vida de millones de personas. Sin embargo, más del 50 por ciento de estos ecosistemas están clasificados como vulnerables, en peligro o en peligro crítico según la Lista Roja de Ecosistemas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Carlos E. Correa, embajador global de la iniciativa, vivió en carne propia la importancia de estos bosques costeros. Después de visitar un manglar en Providencia tras el paso del huracán Iota, cambió su perspectiva: "Caminar un manglar en Providencia después del huracán Iota fue entender que este ecosistema sostiene mucho más que biodiversidad. La pesca, la protección frente a tormentas, la identidad cultural y la economía local dependen directamente de su buen estado". Para Correa, los manglares deben verse como infraestructura natural que protege el bienestar de quienes viven en las costas.
Mangrove Breakthrough no funciona como un fondo de dinero tradicional ni como una organización que ejecuta proyectos directamente. En cambio, opera como una plataforma que articula gobiernos, organismos internacionales, bancos, fundaciones, empresas, comunidades locales, universidades y organizaciones ambientales bajo un objetivo común. El enfoque es acelerar soluciones basadas en la naturaleza y canalizar recursos hacia proyectos con alto impacto en resiliencia climática.
Aproximadamente 50 gobiernos nacionales y regionales ya han respaldado oficialmente la iniciativa, lo que representa cerca del 60 por ciento de los manglares del mundo. Este apoyo significa que estos países han incluido la protección de manglares en sus agendas climáticas y planes de adaptación. La iniciativa cuenta además con el respaldo técnico de la Global Mangrove Alliance, una coalición de más de 30 organizaciones de conservación incluyendo WWF, Conservation International, The Nature Conservancy y Wetlands International.
Uno de los desafíos centrales, según Correa, es cambiar la forma en que los tomadores de decisiones entienden estos ecosistemas. "Cuando los decisores entienden que un manglar bien conservado protege carreteras, puertos y ciudades, el cambio mental es inmediato". Esta nueva perspectiva busca integrar el valor de los manglares en las decisiones económicas y de desarrollo en territorios costeros, consolidándolos como elementos esenciales para la resiliencia climática, la estabilidad económica y la transición hacia desarrollo sostenible.
Fuente original: El Tiempo - Vida