Maduro enfrenta nuevas acusaciones por venta de pasaportes diplomáticos a cárteles mexicanos
Documentos de la Fiscalía estadounidense revelan que Nicolás Maduro habría vendido pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes mexicanos entre 2006 y 2008 para blindarlos con inmunidad. La acusación menciona al Cártel de Sinaloa y Los Zetas, e implica a Diosdado Cabello como organizador logístico de esta red de corrupción. Mientras el juicio avanza, Maduro y su esposa Cilia Flores recibieron una visita consular en la cárcel de Brooklyn el 30 de enero de 2026.
Las complicaciones legales para Nicolás Maduro se multiplican. Un nuevo documento de la Fiscalía de Estados Unidos, divulgado por el diario Reforma, detalla una presunta red de corrupción que habría liderado entre 2006 y 2008. Según la acusación de 25 páginas presentada ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, Maduro facilitó la venta de pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes mexicanos. El objetivo, según los fiscales, era blindarlos con inmunidad diplomática y facilitar sus operaciones en el mercado transnacional de drogas.
El escrito acusa específicamente al Cártel de Sinaloa y a Los Zetas de ser los principales beneficiarios de este arreglo. La acusación describe lo que llama una "cultura de corrupción" que permitía beneficios mutuos entre el régimen chavista y el narcotráfico mexicano. Con esos pasaportes falsos, los criminales podían viajar sin las restricciones habituales, incluso utilizando vuelos oficiales venezolanos para retornar a su país con las millonarias ganancias obtenidas por la venta de cocaína en Estados Unidos.
Diosdado Cabello, actual ministro del Interior de Venezuela, vuelve a ser señalado en la acusación. Según los fiscales estadounidenses, Cabello actuó como el organizador logístico y habría recibido sobornos de Los Zetas para garantizar el transporte seguro de droga desde Venezuela hacia México. El expediente también vincula al Cártel de los Soles, operado por la élite militar venezolana, con el Tren de Aragua y con Joaquín 'El Chapo' Guzmán, quien presuntamente financió laboratorios de procesamiento en Colombia para abastecer esta red criminal.
Mientras tanto, el proceso judicial sigue adelante. El 30 de enero de 2026, Maduro y su esposa Cilia Flores recibieron una visita consular en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. El fiscal del caso, Jay Clayton, confirmó el encuentro en una carta dirigida al juez Alvin K. Hellerstein. Aunque no se reveló la identidad del funcionario venezolano que realizó la visita, se indicó que el objetivo fue "facilitar el acceso de los acusados a servicios necesarios", tal como se había acordado tras su captura el 3 de enero.
El calendario judicial se acelera bajo la administración Trump. La próxima audiencia de comparecencia está programada para el 26 de marzo de 2026, luego de haber sido aplazada desde el 17 de marzo por conflictos de agenda de la fiscalía. Maduro enfrenta cargos por conspiración narcoterrorista, importación de cocaína y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. Los próximos meses serán determinantes para el futuro de la pareja.
Fuente original: Minuto30
