Luis Gilberto Murillo renuncia a candidatura presidencial y respalda a Iván Cepeda

El excanciller Luis Gilberto Murillo dejó su carrera presidencial pocas semanas antes de la primera vuelta para apoyar al candidato del Pacto Histórico Iván Cepeda, en cuya campaña ocupará un rol en debates sobre política internacional. A pesar de renunciar, Murillo seguirá en los tarjetones porque ya estaban impresos. Durante su campaña, el exfuncionario había lanzado críticas al Gobierno Petro sobre comunicación y gestión, además de denunciar casos de racismo estructural dentro de la administración.
Tan solo semanas antes de la primera vuelta presidencial, Luis Gilberto Murillo decidió bajar su candidatura. El excanciller anunció que se adhería al proyecto de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. Murillo lo hizo público a través de un video en X donde expresó: "Hoy he tomado una decisión pensando en Colombia y no en intereses personales. He decidido adherirme a la candidatura de Iván Cepeda".
El exfuncionario no llega vacío a la campaña de Cepeda. Ocupará un rol estratégico como jefe de debate en temas de política internacional, aprovechando su experiencia como embajador en Estados Unidos y canciller durante el Gobierno de Gustavo Petro, cargos que desempeñó entre 2022 y 2025. A pesar de su retiro, Murillo seguirá apareciendo en los tarjetones electorales porque la impresión ya estaba lista.
Lo interesante es que durante su breve paso como aspirante presidencial, Murillo había levantado la voz contra el mismo Gobierno del que formó parte. En una entrevista con Caracol Radio elogió los cambios sociales impulsados por Petro, pero cuestionó fuertemente su forma de comunicarse y gestionar. "No se puede estar provocando y generando conflicto todo el tiempo", expresó refiriéndose al presidente. Incluso reveló que funcionarios cercanos al mandatario le insistían: "Ya, pero no trinee más" porque "nos dañan las negociaciones que estamos haciendo".
Las críticas de Murillo fueron más allá. El 30 de abril de este año, denunció públicamente casos de racismo dentro del Gobierno. Señaló que en Colombia existe una discriminación estructural que afectó incluso a la vicepresidenta Francia Márquez. Murillo aseguró que la vicepresidenta "la matonearon" y que "está comprobado que hubo maltrato, incluso desde el propio gobierno (...) La matoneó Laura Sarabia, como a todos nosotros". Agregó además: "Porque no se acostumbra a que trabajemos hombro a hombro. Siempre quieren tener esa jerarquía, ciudadanos de primera, de segunda y de tercera. La matoneó, acaban de decirlo, también Juliana Guerrero", señaló. Estas denuncias mostraban las tensiones internas que existían en la administración Petro.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
