Los restos de San Francisco de Asís salen a la luz tras 800 años guardados en secreto

Por primera vez en la historia, la ciudad italiana de Asís exhibe públicamente los restos del santo medieval que fundó la orden franciscana. La exposición, que conmemora el octavo centenario de su muerte, ha atraído cientos de miles de peregrinos a la Basílica de San Francisco. Las autoridades locales se preparan para recibir hasta medio millón de visitantes durante un mes, despliegue sin precedentes para la histórica ciudad umbra.
Después de ocho siglos guardados en la bóveda de la Basílica de San Francisco en Asís, Italia, los restos del fraile medieval fueron expuestos al público por primera vez en una ceremonia que ha cautivado a cientos de miles de creyentes de todo el mundo. Los huesos del santo permanecen resguardados en una caja de cristal blindado en la basílica inferior, permitiendo a los peregrinos rezar ante las reliquias de quien predicó paz y pobreza voluntaria durante su vida.
La exhibición conmemorativa del octavo centenario de la muerte de San Francisco ha generado una movilización masiva sin precedentes. Cerca de 400.000 personas ya se han registrado para visitar los restos, y las autoridades locales estiman que la cifra podría llegar a medio millón de visitantes. Para manejar este flujo constante durante un mes, la ciudad ha desplegado 400 voluntarios que guían a los peregrinos por las calles medievales hacia la basílica. El alcalde Valter Stoppini reconoció que aunque Asís está acostumbrada a grandes aglomeraciones, estas generalmente duran días. "Estamos acostumbrados a este tipo de acontecimientos, pero que duran uno, dos o tres días", explicó. "Esto es algo prolongado, durante un mes, así que estoy un poco preocupado, pero tranquilo".
San Francisco nació en 1182 en el seno de una familia adinerada, pero renunció a su riqueza para adoptar una vida de pobreza y fundar la orden franciscana. Su legado de paz, cuidado del medio ambiente y solidaridad con los necesitados ha inspirado a generaciones de creyentes. Su influencia fue tan profunda que el papa actual eligió precisamente ese nombre en su honor, siendo el primer pontífice en hacerlo.
Aunque los frailes franciscanos han inspeccionado regularmente los restos para asegurar su conservación, esta es la primera ocasión en que se presentan públicamente. Las autoridades religiosas decidieron abrir los restos al público para mantener vigente el mensaje espiritual del santo y permitir que los fieles conecten con su memoria.
La llegada masiva de peregrinos representa un desafío logístico para el centro histórico de Asís, caracterizado por calles angostas y servicios limitados. El municipio habilitó estacionamientos adicionales en las afueras y organizó transporte lanzadera para facilitar el acceso. Los comerciantes locales ven la exhibición como una oportunidad económica. Arianna Catarinelli, empleada de una tienda de souvenires, reconoce que el flujo constante de visitantes beneficia a los negocios, aunque los residentes enfrentan desafíos prácticos como la escasez de parqueadero.
La ciudad experimenta un renacimiento de peregrinación también por la canonización de Carlo Acutis el año pasado. Este joven, quien falleció a los 15 años por leucemia, está enterrado en otra basílica de Asís y se ha convertido en un referente espiritual para jóvenes católicos. Según el hermano Marco Moroni, custodio del convento de San Francisco, muchos peregrinos preguntan por la tumba de Acutis, generando un movimiento constante entre ambos sitios religiosos. Solo el año pasado, la ciudad registró un aumento del 30% en visitantes.
Fuente original: El Tiempo - Vida