Los peinados de los 90 regresan, pero ahora con obsesión por cuidar el cabello

Los estilos capilares de los años noventa están de moda nuevamente en 2026, con looks voluminosos, mechas gruesas y flequillos marcados. La diferencia principal es que hoy los consumidores buscan productos que protejan la salud del cabello, evitando daños por calor y químicos. Expertos señalan que esta es una evolución consciente de la tendencia original, donde el resultado estético va acompañado de cuidado capilar responsable.
Los peinados característicos de los años noventa están viviendo un resurgimiento en 2026, impulsados por la nostalgia que recorre diferentes sectores como la moda y la belleza. Pero esta vez, la tendencia ha sido reinterpretada por nuevas generaciones que la adaptan a una perspectiva más actual y consciente sobre cómo cuidamos nuestro cabello.
El volumen, las capas bien definidas y el movimiento natural son ahora los protagonistas en pasarelas, redes sociales y en el día a día, desplazando esos acabados planos y pulidos que predominaron en temporadas recientes. Según Camilo Zuluaga, CEO de Krika Cosmetics, esta tendencia conecta con públicos muy distintos: mientras los millennials ven en ella referencias de su juventud, la Generación Z la reinventa con un toque contemporáneo.
"Los peinados actuales recuperan el estilo fluffy (esponjoso) y el blowout que llevaron figuras de la moda en los 90 como Cindy Crawford y Claudia Schiffer. Este regreso incluye el flequillo voluminoso, con una caída suave y un acabado pulido que enmarca el rostro con dimensión. En cuanto al color, vuelven las mechas chunky, con franjas gruesas en tonos cálidos como miel y caramelo", explica Zuluaga.
Los accesorios también regresan, pero reinventados. Scrunchies, pinzas tipo claw clip, bandanas y hebillas decorativas reaparecen ahora con diseños más sofisticados. A diferencia de hace tres décadas, su uso no es solo funcional sino que se convierte en un complemento estético que integra el vestuario.
La verdadera diferencia entre esta tendencia y la de los noventa está en la conciencia sobre el cuidado capilar. El consumidor actual tiene más información sobre cómo el calor y los tratamientos químicos afectan la salud del cabello, lo que ha generado una demanda creciente de productos sin sulfatos, parabenos ni siliconas pesadas, además de rutinas que incluyen protectores térmicos y mascarillas reparadoras.
"El regreso de los años 90 en 2026 no es una copia exacta del pasado, sino una evolución técnica donde la salud capilar es más importante en cada estilo. Hoy vemos un consumidor que exige productos de alto desempeño para lograr volumen y contraste, pero que también prioriza la integridad del cabello a largo plazo", añade Zuluaga.
En conclusión, la nostalgia que trae de vuelta los estilos noventeros no responde solo al sentimentalismo, sino a una reinterpretación alineada con nuevas prioridades. Mantener ese volumen y esos contrastes característicos de la época ahora depende de encontrar el equilibrio perfecto entre el resultado estético que buscamos y la salud capilar que también demandamos.
Fuente original: El Tiempo - Vida