Los gremios tech colombianos le presentan su lista de tareas al próximo gobierno

Diez de las principales organizaciones del sector digital en Colombia unieron fuerzas para publicar un documento con diagnóstico y propuestas dirigidas a los candidatos presidenciales. El informe revela que el sector TIC ha perdido peso en la economía nacional (pasó del 4,2% del PIB en 2015 al 3,5% en 2025) y plantea cinco ejes estratégicos para recuperarlo: desde reducir impuestos hasta ampliar la cobertura de internet en zonas rurales. Lo que está en juego: 200.000 empleos en tecnología que el país necesitará hacia 2030.
Mientras que los candidatos presidenciales ultimaban sus campañas, diez de los principales gremios y centros de investigación del sector digital colombiano decidieron actuar de forma coordinada. Publicaron un documento llamado "El futuro digital de Colombia: Aportes del ecosistema digital" que reúne el diagnóstico del estado actual de la industria TIC y una hoja de ruta técnica para los próximos años. La idea es que quien llegue al Palacio de Nariño sepa exactamente qué le pide el sector. Entre las organizaciones que firmaron están Andesco, la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, Asomedios, Asomóvil, Cintel, Asotic, Fedesoft y otros gremios del ecosistema.
El documento organiza sus propuestas en cinco ejes estratégicos. El primero busca fortalecer la inversión y sostenibilidad financiera del sector mediante reducción de cargas tributarias, optimización del gasto público e incentivos a la infraestructura. El segundo se enfoca en ampliar la cobertura, mejorar la continuidad y calidad del servicio, con énfasis en políticas de energía para operadores, asignación de espectro radioeléctrico y conectividad en zonas desatendidas. El tercero promueve transformación digital de empresas y el sector público, incluyendo gobernanza, ciberseguridad, desarrollo de talento y uso de Inteligencia Artificial. El cuarto busca mejorar la seguridad jurídica para inversionistas, especialmente en publicidad digital y esquemas de coinversión público-privada. Finalmente, el quinto plantea una regulación más ágil a través de sandboxes regulatorios (espacios controlados donde innovar sin tantas restricciones), modernización del Estado y competitividad internacional.
Las cifras explican la urgencia. El sector TIC ha perdido peso relativo en la economía: su participación en el PIB cayó del 4,2% en 2015 al 3,5% en 2025. Los ingresos operacionales en telecomunicaciones se han desplomado: el ingreso por minuto de telefonía móvil disminuyó un 70% en la última década, y el de internet fijo cayó 15% solo entre 2020 y 2024. En infraestructura, al cierre de 2024, el 65% de los hogares colombianos tenía conexión a internet, pero con una brecha importante: el 73% de los conectados vive en zonas urbanas, dejando a las áreas rurales rezagadas.
No todo es malo. El comercio electrónico es el segmento que mantiene el ritmo: las ventas en línea alcanzaron los 145,4 billones de pesos en 2025, con crecimiento del 11,1% en valor. Sin embargo, la adopción de tecnologías en las empresas sigue siendo desigual. El 68,4% de las compañías está en fases incipientes de transformación digital, mientras solo el 8,2% está en niveles avanzados. Peor aún: el 40% de las pequeñas y medianas empresas no planea implementar Inteligencia Artificial por falta de presupuesto, personal capacitado o apoyo de la dirección.
El talento digital es otro cuello de botella. La industria de software necesitará cerca de 200.000 tecnólogos hacia 2030, especialmente en análisis de datos, ciberseguridad y desarrollo full stack (capacidad para trabajar en todas las capas de una aplicación). Mientras tanto, la ciberseguridad se vuelve cada vez más crítica: el 37% de las pequeñas y medianas empresas ya identifica los ataques digitales como un riesgo serio, y el país registra en promedio 2.803 ataques cibernéticos semanales.
Ante este panorama, los gremios presentan propuestas concretas. Piden eliminar el impuesto al consumo para servicios móviles, revisar los tributos territoriales sobre infraestructura TIC y reformar cómo se asignan recursos del Fondo Único TIC para financiar proyectos de conectividad de alto impacto. También solicitan revisar los costos del espectro radioeléctrico para liberar presupuesto que acelere el despliegue de redes 4G y 5G.
En síntesis, el ecosistema digital colombiano entregó su carta a Santa Claus, aunque esta vez se llama próximo presidente. La pregunta es cuántas de estas propuestas llegará a ver implementadas en los próximos cuatro años.
Fuente original: Impacto TIC


