Lluvia histórica en marzo: el país se prepara para aguaceros 41% más intensos

El Ideam advierte que las lluvias de marzo serán significativamente más fuertes que las del año pasado, con aumentos de hasta 70% en la región Andina y 60% en el Caribe. El frente frío ya ha dejado 552 municipios en alerta por deslizamientos y 176 por inundaciones. Los embalses se llenan aceleradamente, algunos superando su capacidad, lo que ha llevado los precios de energía a mínimos históricos.
Colombia sigue bajo el acoso de un frente frío implacable que azota las regiones Andina y Caribe, y todo indica que los aguaceros no darán respiro durante las próximas semanas. El Ideam ha pronosticado que las precipitaciones de marzo serán 41,6% más intensas que las registradas en marzo del año pasado, un cálculo que refleja el comportamiento anormal que ya se está viviendo en gran parte del territorio nacional.
La cosa se pone aún más seria cuando se miran los números regionales. En la zona Andina se espera un aumento de 70% en las lluvias, mientras que en el Caribe será de 60%, lo que significa volúmenes adicionales cercanos a 100 y 25 milímetros respectivamente. Para tener claridad, cada milímetro de lluvia equivale a un litro de agua por metro cuadrado. El Ideam precisó que en el suroccidente del departamento de Bolívar habrá los incrementos más notorios del Caribe, con aumentos de hasta 70% frente a los promedios históricos de 1991 a 2020. En la Andina, los efectos más fuertes se verán en Norte de Santander.
Lo preocupante es que este comportamiento ya se venía viendo desde principios de año. Enero fue inesperadamente lluvioso, cuando supuestamente ese mes debería ser seco. Comparando enero de 2025 con enero de 2026, el volumen de agua caída creció 50,6%: pasó de 2.112 milímetros a 4.274 milímetros. El promedio diario también casi se duplicó, de 86,1 milímetros a 137,86 milímetros. "Seguimos con un comportamiento anormal de lluvias en gran parte del país. Los niveles de alerta hidrológica que tenemos desde el 2 de febrero se mantienen y no han disminuido significativamente. Hace 10 años no se presentaba un fenómeno como el frente frío", señaló Ghisliane Echeverry, directora del Ideam.
Los impactos en el terreno son dramáticos. Ya hay 552 municipios en estado de alerta por deslizamientos, con 130 de ellos en alerta máxima. Antioquia, Chocó y Santander son los departamentos más golpeados. Además, se han activado 176 alertas por riesgo de inundaciones o crecientes súbitas, especialmente en la cuenca Magdalena-Cauca, que concentra la mayor cantidad de alertas rojas.
En el frente de los embalses, la situación es tan particular que trae consecuencias cruzadas. Las represas como Playas e Ituango en Antioquia ya han superado su capacidad máxima, alcanzando niveles de llenado de 110,5% y 100,2% respectivamente. Estos y otros tres embalses están realizando descargas de emergencia hacia los ríos Cauca y Sinú. Topocoro, conocido también como Hidrosogamoso, acaba de unirse a esta situación crítica. "Topocoro está a 96,2% de llenado y solo tiene 3,8% de margen libre. Con el río Sogamoso registrando un caudal de 982 metros cúbicos por segundo (504% por encima del promedio histórico), los vertimientos en esta planta son prácticamente inevitables en las próximas 24 horas", alertó la Superintendencia de Servicios Públicos. El Ministerio de Ambiente mantiene especial preocupación sobre Urrá, donde "el último reporte da cuenta de un incremento en los aportes a la represa. Aunque no estamos en el nivel registrado el 2 de febrero (2.300 metros cúbicos por segundo), la preocupación persiste por la saturación del suelo cuenca abajo, en el río Sinú", advirtió Irene Vélez, ministra encargada de Ambiente.
La paradoja es que toda esta agua ha llevado los precios de la energía a mínimos históricos. El precio promedio de bolsa en los primeros 15 días de febrero fue de $120,2 por kilovatio-hora, cuando hace un año era de $587. "En periodos de sequía extrema el precio de bolsa sube, y cuando hay abundancia de lluvias y se recuperan los embalses, el precio de bolsa baja", explicó Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen. Aunque los vertimientos de emergencia han aumentado, estos no afectan directamente el precio final que pagan los usuarios en sus facturas. Según Fabián Osorio, director de análisis sectorial de Corficolombiana, "Están obligados a realizar vertimientos por razones de seguridad para mitigar riesgos para la población y la infraestructura. No tendrían efectos sobre los precios de la energía en bolsa en el largo plazo".
Fuente original: El Colombiano - Colombia