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Lluvia desborda represas: cuatro hidroeléctricas botan agua sin generar electricidad

Fuente: El Colombiano - Negocios
Lluvia desborda represas: cuatro hidroeléctricas botan agua sin generar electricidad
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Las intensas lluvias han llenado tanto los embalses del país que cuatro grandes represas tuvieron que abrir compuertas para soltar agua sin convertirla en electricidad. El río Cauca triplicó su caudal normal, y Hidroituango es la que más energía está perdiendo. Esta situación muestra un sistema eléctrico saturado de agua pero vulnerable si las lluvias continúan o cesan.

Cuando llueve demasiado, las represas que generan electricidad enfrentan un problema que parece contradictorio: tienen exceso de agua. Esto es exactamente lo que está ocurriendo ahora en cuatro de las hidroeléctricas más importantes del país. Desde hace días, la lluvia ha sido tan intensa que el agua que cae en las cuencas hidrográficas supera lo que estas plantas pueden almacenar o procesar. El resultado es que deben abrir compuertas y dejar escapar agua sin aprovecharla para generar energía.

La magnitud de lo que está pasando es preocupante. El río Cauca, uno de los más importantes del occidente colombiano, arrastraba el 27 de febrero unos 1.658 metros cúbicos de agua por segundo. Para dimensionarlo: eso significa que el río llevaba 264% más agua de lo que históricamente es normal. Los embalses conectados a este río simplemente no dan abasto. La represa de Hidroituango es la más afectada: está botando 52,75 gigavatios-hora de energía potencial, el nivel de pérdida más alto de toda la semana. Topocoro, por su parte, abrió compuertas por primera vez en esta temporada de lluvias con un nivel de llenado del 98,6%. Urrá I y Playas también mantienen sus compuertas abiertas liberando agua que no se convierte en electricidad.

¿Qué significa esto para el bolsillo del colombiano? Cuando una represa desperdicia agua por desbordamiento, es energía que no llega a los hogares ni a las industrias. Aunque ahora mismo el sistema tiene abundancia de agua y por tanto no hay racionamiento, esa energía "botada" representa dinero que se podría estar ganando o que el sector necesitaría comprar de otras fuentes si las lluvias se detienen bruscamente. Además, las centrales están operando al límite de su capacidad física, sin margen de seguridad ante sorpresas.

El río Sogamoso también alcanzó un máximo histórico con 790 metros cúbicos por segundo, lo que obligó a su embalse a entrar en sobrecapacidad. Otro afluente importante, el río Betania, subió a 429 metros cúbicos por segundo, equivalente a triplicar su promedio histórico. El embalse Betania entró en zona naranja, señal de alerta en el sistema de monitoreo de la Superintendencia de Servicios Públicos.

No todo es dramático. El embalse Punchiná logró recuperarse tras lluvias controladas y se estabilizó en 67,1% de capacidad. Sin embargo, Alto Anchicayá sigue siendo el más vulnerable con apenas 34,5%, lo que mantiene la preocupación sobre qué pasará si llueve menos en las próximas semanas.

La realidad es que el sistema eléctrico colombiano está apretado entre dos escenarios extremos. Ahora tiene agua de sobra en algunos puntos, pero opera bajo presión sostenida en cuencas clave como la del Cauca y la del Sogamoso. Si las lluvias continúan, es probable que más compuertas se abran y siga aumentando la energía desperdiciada. Si las lluvias paran abruptamente, varios embalses vulnerables podrían descender rápidamente. Los próximos días serán determinantes para saber si la situación se estabiliza o se complica.

Fuente original: El Colombiano - Negocios

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