Lipedema: la enfermedad que afecta a millones de mujeres y se confunde con celulitis

El lipedema es un trastorno que causa acumulación dolorosa de grasa en las extremidades inferiores, afecta entre el 10 y el 15 por ciento de las mujeres y solo fue reconocido oficialmente por la OMS en 2018. La enfermedad se confunde frecuentemente con celulitis u obesidad, lo que retrasa el diagnóstico años. Aunque los tratamientos conservadores alivian síntomas, los procedimientos quirúrgicos como la liposucción ofrecen resultados más duraderos.
Una enfermedad que afecta a millones de mujeres en el mundo continúa siendo una gran desconocida para pacientes y médicos. Se trata del lipedema, un trastorno del tejido graso que provoca acumulación progresiva y dolorosa de grasa principalmente en las piernas. Pese a haber sido descrita desde mediados del siglo XX, la Organización Mundial de la Salud solo la reconoció como enfermedad en 2018.
Se estima que entre el 10 y el 15 por ciento de las mujeres padecen lipedema, una cifra preocupante considerando que muchas permanecen sin diagnóstico durante años. Esta falta de identificación oportuna ocurre porque los síntomas se parecen mucho a otras condiciones como la celulitis o incluso al sobrepeso. El resultado es que las pacientes andan de médico en médico sin recibir una respuesta clara sobre lo que les sucede.
El lipedema tiene un componente hereditario importante. Aproximadamente el 50 por ciento de las mujeres que lo padecen tienen antecedentes familiares con la enfermedad. Además, su aparición está fuertemente vinculada a cambios hormonales, razón por la cual suele manifestarse durante la pubertad, el embarazo o la menopausia. Una característica distintiva es que produce aumento de volumen en muslos y piernas sin afectar los pies, algo que no mejora con dieta ni ejercicio.
Los síntomas van más allá del volumen visible. Las mujeres con lipedema reportan sensación de pesadez, dolor persistente, aparición frecuente de morados en la zona afectada, picor y mayor sensibilidad en las extremidades inferiores. El impacto no es solo físico: más de la mitad de las pacientes experimentan afectaciones en su vida social, laboral y personal, además de consecuencias emocionales derivadas de la tardanza en el diagnóstico.
La principal diferencia con la celulitis radica en que esta última se localiza en diferentes áreas del cuerpo como caderas, muslos y abdomen, generando el aspecto de piel de naranja, y mejora con ejercicio y alimentación equilibrada. El lipedema, en cambio, se concentra en las extremidades, causa dolor genuino y no responde a estos tratamientos convencionales. A diferencia de la obesidad, que afecta tanto a hombres como a mujeres y se relaciona con el peso corporal medido por el índice de masa corporal, el lipedema puede presentarse incluso en mujeres con peso considerado normal.
El diagnóstico es únicamente clínico, es decir, basado en la evaluación médica, ya que no existen pruebas específicas de laboratorio que lo detecten. Esto contribuye aún más a la confusión con otras afecciones. Respecto al tratamiento, existen dos opciones principales. Los tratamientos conservadores incluyen el uso de compresión linfática y ejercicio en agua, que alivian síntomas y reducen el dolor de forma temporal, aunque no eliminan significativamente el tejido graso acumulado. Los procedimientos quirúrgicos como la liposucción permiten extraer el tejido adiposo mediante pequeñas incisiones estratégicas, ofreciendo resultados inmediatos y duraderos que reducen notoriamente la pesadez, el dolor y los morados en las piernas.
Fuente original: El Tiempo - Salud