Libertad condicional para Miguel Maza Márquez, condenado por el asesinato de Luis Carlos Galán

Un juez de Bogotá otorgó libertad condicional a Miguel Alfredo Maza Márquez, exdirector del DAS, quien cumplió el tiempo mínimo de su condena de 30 años por su responsabilidad en el magnicidio del líder liberal Luis Carlos Galán en 1989. Maza llevaba más de 12 años en prisión desde noviembre de 2013. La Corte Suprema estableció en 2016 que conspiró con paramilitares del Magdalena Medio para debilitar la seguridad de Galán, facilitando así su asesinato el 18 de agosto de 1989 en Soacha.
Después de más de una década tras las rejas, Miguel Alfredo Maza Márquez recuperará su libertad de forma condicional. Un juez de Ejecución de Penas en Bogotá aprobó la salida del exdirector del DAS, quien cumplió con los requisitos legales para acceder a este beneficio tras cumplir 12 años y tres meses de su condena de 30 años por su rol en el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán.
La decisión lleva varios condicionamientos. Maza Márquez deberá cumplir un período de prueba de 132 meses, 29 días y 13 horas, y tiene la obligación de constituir una garantía económica equivalente a cinco salarios mínimos. El juez verificó que el general retirado acreditara buena conducta y cumpliera los requisitos administrativos y disciplinarios necesarios.
El nombre de Maza quedó marcado por uno de los momentos más oscuros de nuestra historia política reciente. El 18 de agosto de 1989, en un acto público en Soacha, Luis Carlos Galán fue asesinado. Durante años, la responsabilidad del entonces director del DAS en este crimen fue materia de investigación y juicio. En noviembre de 2016, la Corte Suprema de Justicia fue clara en su veredicto: existió un acuerdo entre Maza y las autodefensas del Magdalena Medio para ejecutar el magnicidio.
Según la sentencia de la Corte, "quedó demostrada la existencia de un acuerdo común entre las autodefensas del Magdalena Medio y Miguel Alfredo Maza Márquez, para que este se sumara a la consecución de los protervos finales de tal organización, entre ellos, la muerte de Luis Carlos Galán, siendo su aporte significativo la ayuda que brindó para debilitar el esquema de seguridad del político, contribución sin la cual no se hubiera podido consumar el crimen".
El alto tribunal identificó cómo Maza intervino en el nombramiento del jefe de escoltas de Galán, el teniente Jacobo Torregrosa. Según la Corte, este oficial no tenía la experiencia para proteger "al personaje público más amenazado del país" y su designación dejó el dispositivo de seguridad vulnerable. El tribunal señaló que "Jacobo Torregrosa no era idóneo para el ejercicio del cargo y estaría cooptado por los grupos delincuenciales que planearon y ejecutaron el homicidio".
Pero la complicidad de Maza no se limitó a sabotear la seguridad. La Corte concluyó que, como servidor público, omitió perseguir a grupos armados ilegales financiados por el narcotráfico e incluso facilitó la instrucción militar de sus integrantes. De esos grupos salió el sicario que disparó contra Galán. Además, después del atentado, Maza presuntamente desvió el curso de las investigaciones para apartar sospechas sobre sí mismo y los paramilitares, aunque sin interferir en los procesos contra los capos del narcotráfico acusados de ordenar el crimen.
Fuente original: El Colombiano - Colombia