Lengua de suegra: dónde colocarla en casa según el Feng Shui para potenciar su energía

La lengua de suegra o sansevieria es una de las plantas más resistentes para tener en casa. Según principios del Feng Shui, su ubicación es clave: se recomienda en entradas y pasillos, pero se desaconseja en salas, baños y oficinas. Más allá de creencias, es una planta que requiere poco mantenimiento y tolera largos períodos sin cuidados.
La lengua de suegra, también llamada sansevieria o espada de San Jorge, se ha convertido en una de las plantas de interior favoritas gracias a su resistencia y facilidad de cuidado. Pero para quienes practican Feng Shui, el lugar donde la coloques en tu vivienda es tan importante como el riego que le des.
En la filosofía oriental del Feng Shui, esta planta se considera protectora. Sus hojas verticales y puntiagudas simbolizan fuerza y defensa, cualidades que la hacen valiosa energéticamente hablando. Según Isabel Sánchez, especialista en Feng Shui, "es una planta yang, activa, protectora y algo afilada energéticamente hablando. Actúa como barrera frente a energías densas".
Precisamente por esa intensidad energética, hay lugares donde el Feng Shui desaconseja colocarla. La sala o salón principal no es ideal, ya que estas zonas ya tienen una fuerte presencia del elemento madera, y al ser la planta también madera, podría generar un desequilibrio entre los cinco elementos fundamentales. El baño tampoco es recomendable: además de que la humedad constante daña sus raíces, el Feng Shui considera que la energía se dispersa en ese espacio. La oficina o área de trabajo tampoco figura entre las opciones favorables, pues su energía protectora podría bloquear la creatividad e interferir con la productividad.
En cambio, el lugar ideal es la entrada de la vivienda. "Bloquea las energías que quieren entrar en casa, así que actúa como un buen escudo", explica Sánchez. También se recomienda colocarla en pasillos, esquinas y zonas de tránsito para mantener un flujo energético limpio.
Más allá de estas creencias, la lengua de suegra sigue siendo una planta práctica. Requiere poco mantenimiento: prefiere macetas con buen drenaje y riego solo cuando el sustrato está completamente seco, aproximadamente una vez al mes en invierno y cada quince días en verano. Tolera espacios con poca luz, aunque crece mejor con luz indirecta brillante. Una o dos fertilizaciones al año durante primavera y verano son suficientes.
Su mayor ventaja es resistir períodos prolongados sin cuidados, lo que la hace ideal para personas que viajan frecuentemente. Por su bajo mantenimiento y su simbología protectora, la lengua de suegra continúa siendo una opción destacada en los hogares colombianos. Para quienes creen en el Feng Shui, saber dónde colocarla puede marcar la diferencia.
Fuente original: El Tiempo - Vida