Lazo de sangre: los sicarios del periodista Herrera serían primos de congresista que él investigaba

Las investigaciones por el asesinato del periodista Cristian Herrera revelan un vínculo familiar inquietante: alias Demonio y Cocoy, señalados como responsables del crimen, serían primos del recién electo representante a la Cámara Ariel Rodríguez Beltrán, precisamente el político que Herrera estaba investigando. El caso abre nuevas aristas sobre posibles conexiones entre estructuras criminales en Norte de Santander y actores políticos de la región.
La investigación por el asesinato del periodista Cristian Herrera comienza a revelar conexiones familiares que podrían ser determinantes en el caso. Según reportó el periodista Daniel Coronell en Caracol Radio, alias Demonio y Cocoy, vinculados al crimen, resultarían siendo primos del congresista electo por Norte de Santander Ariel Rodríguez Beltrán. Lo particularmente significativo es que Herrera estaba investigando precisamente a este político antes de ser asesinado, algo que había mencionado a colegas e incluso dejado registro en sus redes sociales al compartir publicaciones en contra del candidato.
Las autoridades señalan que el crimen está relacionado con bandas criminales que operan en la región, entre ellas "Los Porras" —también llamados "Familia P"—, "Los AK 47", "Los Mexicanos" y "El Tren de Aragua". En apenas 72 horas tras el asesinato, la Policía capturó a tres personas acusadas de participar en la banda sicarial. Dos de ellos habrían hecho seguimiento al reportero para identificar sus rutinas y ubicar el lugar ideal para atacarlo. El tercero, Jhon Sebastián Duque Andrade, alias Demonio, es señalado como quien disparó fatalmente contra Herrera. Aún está prófugo Jefferson Guillermo Andrade Beltrán, conocido como Cocoy, quien supuestamente planificó el crimen y realizó las labores de inteligencia. Cocoy es primo hermano de Demonio.
Lo que hace más complejo el cuadro es que ambos presuntos sicarios son primos del congresista Rodríguez Beltrán. El periodista Herrera, en sus redes sociales, había compartido acusaciones del abogado y veedor José Botello contra Rodríguez cuando aún era candidato. Herrera investigaba un posible nexo entre el político y quien es considerado el capo más poderoso en el bajo mundo de Norte de Santander, el alias "El Faraón" identificado como David Vivas. Tanto Rodríguez Beltrán como su abogado, el doctor Maitus León, guardaron silencio frente a los cuestionamientos sobre estos vínculos familiares con los presuntos autores del asesinato.
El entramado familiar va más allá. La madre de Rodríguez Beltrán, Marlene Beltrán Gamboa, es hermana de María Georgina Beltrán Gamboa, abuela de los dos hombres señalados como sicarios. María Georgina, conocida como "Maruja", estuvo casada con Edmundo Andrade Yáñez, abuelo de los presuntos pistoleros. Edmundo fue asesinado recientemente, apenas diez días después de la muerte de Herrera. Quienes lo conocían lo describían como un hombre pacífico, cuyo pasatiempo a sus 76 años era jugar bingo. Regresaba de una partida el martes 16 de junio cuando fue atacado a disparos por un sicario en motocicleta en el barrio Carora de Cúcuta, el mismo sector donde crecieron tanto los presuntos sicarios como su primo, el hoy congresista electo.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

