Laura Fernández gana presidencia de Costa Rica con promesa de mano dura contra el crimen
La politóloga derechista Laura Fernández se impuso en primera ronda con el 48,5% de los votos, ganando la presidencia de Costa Rica. Se presenta como heredera del actual presidente Rodrigo Chaves y promete combatir la inseguridad y el narcotráfico, problemas que más preocupan a los costarricenses. Fernández también anunció la fundación de "la tercera república" y aseguró que su gobierno será de "diálogo y conciliación".
Laura Fernández, politóloga de 39 años afiliada al Partido Pueblo Soberano, se convierte en la nueva presidenta electa de Costa Rica tras una contundente victoria en primera ronda. Con el 88,4% de las mesas escrutadas, la candidata obtuvo el 48,5% de los votos, dejando muy atrás al segundo lugar ocupado por Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional, quien logró apenas el 33,3%.
Este triunfo marca un hito importante: Fernández es la segunda mujer en ganar la presidencia en la historia de Costa Rica. La primera fue Laura Chinchilla, quien gobernó entre 2010 y 2014. La nueva mandataria se ha presentado durante toda la campaña como la "heredera" del actual presidente Rodrigo Chaves, prometiendo continuidad a sus políticas derechistas.
Durante su discurso de victoria, Fernández anunció un "cambio profundo e irreversible" para fundar lo que llamó "la tercera república". Dirigiéndose a sus seguidores desde un hotel en San José, expresó: "Nos toca edificar la tercera república. El mandato que me da el pueblo soberano es claro, el cambio será profundo e irreversible". Además, tendió puentes con la oposición al prometer que su gobierno será de "diálogo y conciliación".
El tema que marcó la campaña de Fernández fue la inseguridad. La población costarricense ve el aumento de homicidios y la violencia vinculada al narcotráfico como el principal problema del país. Por eso, la presidenta electa propone establecer un estado de excepción en zonas conflictivas, medida que llama "levantamiento de garantías". Durante un debate el 26 de enero, afirmó: "No me va a temblar el pulso para tomar las decisiones que tengamos que tomar para retomar la paz en los hogares de Costa Rica". Explicó que esta medida, respaldada en la Constitución, permitiría "sacar de circulación a criminales que están identificados, en qué barrio viven y cómo se mueven".
Fernández fue ministra de Presidencia y Planificación en el gobierno actual y ha dejado abierta la posibilidad de ofrecer un cargo ministerial a Chaves, a quien califica como "un hombre brillante". Ha adoptado la línea de su mentor al criticar constantemente el Poder Judicial y el Legislativo, a quienes culpa de la crisis de seguridad.
Entre sus planes de gobierno están continuar proyectos iniciados por Chaves como Ciudad Gobierno (un complejo de edificios para instituciones públicas), una marina en el Caribe, carreteras estratégicas y la ampliación de puertos y aeropuertos. Fernández es casada y madre de una hija.
Fuente original: Periódico La Guajira