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Las salas VIP de aeropuertos ya no son solo para ricos: cómo acceder sin ser pasajero de primera clase

Fuente: El Tiempo - Vida
Las salas VIP de aeropuertos ya no son solo para ricos: cómo acceder sin ser pasajero de primera clase
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Las salas VIP en aeropuertos crecen a ritmo acelerado: en 2025 aumentaron 27 por ciento en ciudades como Bogotá y Ciudad de México. Lo que antes era exclusivo de pasajeros de primera clase ahora está al alcance de viajeros en clase económica gracias a membresías, tarjetas de crédito y programas de lealtad. En Colombia, hay más de 30 espacios distribuidos en 18 aeropuertos, con salas nuevas inauguradas recientemente en Bogotá, Medellín y Cartagena.

Cada vez más colombianos descubren que viajar en clase económica no significa renunciar a la comodidad de las salas VIP en los aeropuertos. Lo que hace apenas unos años era un lujo reservado para los pasajeros de primera clase se ha convertido en un servicio cada vez más accesible, impulsado por la demanda de experiencias personalizadas y espacios de bienestar antes de abordar.

Los números hablan por sí solos. Según Global Lounge Network, el uso de salas VIP creció 27 por ciento en 2025 comparado con el año anterior en centros importantes como Bogotá y Ciudad de México. En Estados Unidos y Alemania, los viajeros de negocios prefieren tanto estos espacios que los planes de afiliación registraron un aumento del 35 por ciento. A nivel mundial, la demanda de servicios aeroportuarios premium ha crecido más del 40 por ciento desde 2021, transformando por completo la industria.

La pandemia marcó un punto de quiebre. Global Lounge Network explica que "la pandemia no solo cambió nuestra forma de viajar, sino también nuestra forma de vivir. La comodidad, el bienestar y el control del entorno se han convertido en prioridades absolutas. Tras años de encierros e incertidumbre, la gente quiere que sus viajes se sientan menos como una obligación y más como un placer". Este cambio de mentalidad llevó a que estos espacios evolucionaran, dejando atrás los simples asientos y bebidas para ofrecer duchas, coctelería de autor, gastronomía de alta calidad y cabinas individuales de descanso.

En Colombia, la expansión es evidente. Priority Pass, una de las mayores redes de acceso a salas VIP del mundo, opera en más de 10 ciudades colombianas incluyendo Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Barranquilla, Bucaramanga y San Andrés. Collinson International, propietaria de Priority Pass, cuenta con 30 espacios de descanso distribuidos en 18 aeropuertos nacionales. Además, redes como The Lounge Colombia manejan cerca de nueve salas propias y programas como Visa Airport Companion están vinculados a tarjetas de crédito premium.

Las opciones para acceder a estos espacios son variadas. Los viajeros pueden usar programas de lealtad de aerolíneas, beneficios de tarjetas de crédito bancarias, membresías de terceros como Priority Pass, o comprar acceso directo a través de plataformas como LifeMiles. Esta democratización del acceso es lo que ha permitido que incluso quienes vuelan en clase económica disfruten de estos servicios.

Recientemente, Colombia ha visto inauguraciones y modernizaciones importantes. La nueva Sala VIP Diamond Internacional de Avianca en El Dorado, la Sala VIP Diamond de LifeMiles en el Aeropuerto José María Córdova para pasajeros frecuentes y ejecutivos, y El Heroica VIP Lounge en Cartagena abierto en abril de 2025, reflejan cómo el país está elevando sus estándares de hospitalidad aeroportuaria. Incluso el centro comercial Nuestro Bogotá habilitó una sala de espera y descanso cerca de El Dorado para viajeros que no quieren ingresar al aeropuerto.

A nivel mundial, el mercado de estas salas vive un boom. Se estima que existen más de 4.000 salas VIP en el mundo, con un valor de mercado de 19.770 millones de dólares en 2025 que se proyecta alcance 63.360 millones en 2034. Para Enrique Seminario, Commercial Market Director de Collinson International, los viajeros de hoy buscan espacios que se sientan como una extensión del destino, con diseño local, gastronomía regional y ambientes pensados para la calma y el confort.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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