Las remesas a Colombia tocan fondo: nuevo impuesto en EE.UU. hunde los envíos de dinero

En enero llegaron apenas 1.020 millones de dólares en remesas, la cifra más baja del último año. Aunque hubo un crecimiento del 1% comparado con enero de 2025, el flujo desaceleró notoriamente frente a meses anteriores. Un nuevo impuesto federal del 1% que entró en vigor en Estados Unidos el primero de enero está siendo señalado como una de las causas principales de esta caída.
Para las familias colombianas que dependen del dinero que envían sus familiares desde el exterior, enero trajo malas noticias. El Banco de la República reportó que ingresaron apenas 1.020 millones de dólares en remesas durante el primer mes del año. Aunque técnicamente fue un incremento del 1% comparado con enero del 2025, la cifra representa el punto más bajo en los últimos doce meses, lo que evidencia una tendencia preocupante de desaceleración.
Para entender la magnitud del problema, basta mirar hacia atrás: en diciembre ingresaron 1.173 millones de dólares, en noviembre fueron 1.070 millones y en octubre 1.092 millones. Es decir, enero representó una caída notable frente a estos meses recientes. Esta desaceleración ocurre en un momento en que muchas familias colombianas todavía reciben ese dinero como si fuera su salario fijo, muchas veces para pagar arriendo, servicios o gastos básicos.
El culpable principal parece tener nombre y apellido: Donald Trump. A partir del primero de enero, entró en vigor un impuesto federal del 1% sobre todas las remesas enviadas desde Estados Unidos. El gobierno estadounidense lo justifica como parte de lo que llamó el "Big Beautiful Bill" (Gran Proyecto Hermoso), un mecanismo para financiar la seguridad fronteriza. En la práctica, esto significa que quien envía dinero desde EE.UU. debe pagar ese gravamen adicional sobre sus transferencias internacionales.
Lo complicado es que este impuesto se suma a las comisiones que ya pagaban los migrantes. Los analistas estiman que estos ya desembolsaban alrededor del 6% en gastos por transferencia. Ahora ese costo total sube al 7%. Aunque suene pequeño, cuando alguien envía 500 dólares para su familia, ya está pagando 35 dólares de comisiones: es dinero que no llega a los bolsillos de quienes lo necesitan en Colombia.
El impuesto aplica a todos los tipos de envío: transferencias en efectivo, giros postales y cheques a través de agentes autorizados. Los analistas advierten que este mayor costo desincentivará a los migrantes a enviar dinero, o los obligará a reducir las cantidades. Para una familia colombiana que vive del dinero del exterior, significaría recibir menos cada mes. En 2025, el país recibió un total de 13.098 millones de dólares en remesas, un 10,5% más que en 2024, pero si esta tendencia continúa, esas cifras positivas podrían invertirse en los próximos meses.
Fuente original: Portafolio - Finanzas