Las EPS deben 41,5 billones de pesos: el 92% de su deuda está vencida

Un nuevo análisis del centro de pensamiento Así Vamos en Salud revela que las Entidades Promotoras de Salud acumulan deudas millonarias con hospitales y proveedores médicos, con casi toda su cartera en mora. La situación es más grave en las EPS intervenidas por el Estado, que afecta a casi 23 millones de colombianos. El patrimonio neto del sector cayó a cifras negativas, profundizando la crisis del sistema de salud.
El centro de pensamiento Así Vamos en Salud acaba de presentar un análisis financiero que confirma lo que muchos ya sospechaban: las EPS están en problemas serios. Según el informe presentado el 2 de julio de 2026 en Bogotá, estas entidades tienen cuentas por pagar que alcanzan los 41,5 billones de pesos. Lo más preocupante es que 38,4 billones de esos pesos corresponden a obligaciones que llevan más de dos meses sin pagarse. En otras palabras, el 92,6% de toda la deuda acumulada está oficialmente en mora.
Estas deudas vencidas crean un efecto dominó devastador en la red de salud. Cuando las EPS no pagan a tiempo a clínicas, hospitales y proveedores médicos, estas instituciones se quedan sin dinero para mantener sus operaciones. Les resulta imposible cubrir sus gastos fijos, comprar medicamentos e insumos médicos, o simplemente mantener la atención a los pacientes en condiciones dignas.
La crisis es aún más profunda en las EPS que el Estado ha tenido que intervenir. Estos entes asegurados acumulan 27,3 billones de pesos en deudas, y de ese monto, el 97,6% está vencido por más de dos meses. Lo grave de esto es que cerca de 23,1 millones de personas, es decir casi el 46% de todos los afiliados al sistema nacional de salud, están vinculadas a una EPS bajo medidas especiales de intervención, vigilancia o recuperación. Prácticamente la mitad del país depende de estas entidades en crisis.
El panorama financiero general es sombrío. El patrimonio neto de todas las EPS en conjunto cayó a menos 18,22 billones de pesos durante el primer trimestre de 2026. Esto significa que lo que deben supera ampliamente lo que poseen. Solo cinco EPS, entre ellas Coosalud, Famisanar, Sanitas, Emssanar y Asmet Salud, concentran el 74% de todo ese patrimonio negativo del sector. Incluso las EPS que no están intervenidas pasaron de tener un balance positivo de casi un billón de pesos en 2022 a un déficit de 5,33 billones en 2026.
El indicador de siniestralidad refleja el desbalance estructural del sistema. Este indicador mide cuánto gasta una EPS en costos médicos por cada peso que recibe: alcanzó el 105,6% en promedio, el nivel más alto registrado. En otras palabras, por cada cien pesos que ingresan, las EPS deben gastar 105,6 en atender a sus afiliados. En las EPS intervenidas, esa cifra llega al 117,8%, lo que es insostenible.
Hay otro problema adicional: la Nueva EPS no ha enviado su información financiera oficial a la Superintendencia Nacional de Salud desde 2024, lo que impide evaluar con certeza su situación actual. Esta opacidad dificulta aún más el control y seguimiento de la crisis.
Ante esta realidad, Así Vamos en Salud ha pedido al Estado que actúe con urgencia para mejorar los procesos de conciliación de deudas, acelerar el pago de las carteras vencidas y aumentar la transparencia en los reportes financieros. Sin estas medidas, la presión sobre hospitales y proveedores seguirá creciendo, y con ella, el riesgo de que se complique aún más el acceso a servicios de salud para millones de colombianos.
Fuente original: El Tiempo - Salud