Las big tech se disputan a los genios de la IA con ofertas millonarias

Meta, OpenAI, Microsoft y Google están en una carrera feroz por contratar a los mejores talentos en inteligencia artificial, ofreciendo bonos de cientos de millones de dólares. Mark Zuckerberg ha gastado miles de millones para fichar ejecutivos clave como Alexandr Wang, mientras que Google apuesta por recuperar a exempleados que se fueron a competencia. La batalla refleja la importancia estratégica que tiene tener los mejores cerebros para desarrollar sistemas de IA cada vez más avanzados.
En la carrera por dominar la inteligencia artificial, las grandes tecnológicas han dejado de jugar con moderación. Meta, OpenAI, Microsoft y Google están invirtiendo miles de millones de dólares en una estrategia clara: contratar a los mejores talentos del sector, sin importar el costo. Es una guerra silenciosa pero feroz por los cerebros que pueden marcar la diferencia en esta transformación tecnológica.
Mark Zuckerberg ha sido particularmente agresivo. Meta ofreció bonos de 100 millones de dólares a empleados de OpenAI para que se cambien de bando, un movimiento que Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, no dudó en comentar públicamente. Altman señaló que la empresa de Facebook considera a ChatGPT "su mayor competidor" y aclaró que ninguno de sus trabajadores aceptó la oferta, al menos hasta el momento en que habló sobre esto.
La jugada más grande de Zuckerberg fue la incorporación de Alexandr Wang, director ejecutivo de Scale AI. Hace apenas siete años este joven se convirtió en el multimillonario más joven del mundo. Meta anunció que invertirá 14.300 millones de dólares para adquirir el 49 por ciento de Scale AI y contratar a Wang, quien dirigirá un nuevo laboratorio dedicado a desarrollar una inteligencia artificial general, ese sistema hipotético que superaría todas las capacidades humanas.
Zuckerberg también intentó comprar la startup Safe Superintelligence por 32.000 millones de dólares, pero su creador Ilya Sutskever rechazó la oferta. Sin embargo, Meta no se rindió e hizo tratos con Daniel Gross, director ejecutivo de esa misma empresa. Gross y su socio Nat Friedman, ex director ejecutivo de GitHub, ahora trabajarán en Meta bajo la dirección de Wang.
OpenAI tampoco se queda atrás en esta batalla. La empresa pagó 6.500 millones de dólares para contratar a Jony Ive, el legendario diseñador de iPhone, y adquirir su compañía de hardware llamada io. Altman describió a Ive como "el mejor diseñador del mundo" y explicó que su misión será "crear una nueva generación de computadoras impulsadas por IA".
Microsoft, que ya tiene un acuerdo estratégico con OpenAI, decidió fichar al cofundador de DeepMind, Mustafa Suleyman. La compra de Inflection AI por 650 millones de dólares fue el puente que permitió esta contratación.
Google está siguiendo una táctica diferente: recuperar a los talentos que se fueron. El gigante de las búsquedas pagó 2.700 millones de dólares para traer de vuelta a Noam Shazeer, un genio de la IA que había renunciado frustrado porque Google rechazó lanzar un chatbot que él mismo había desarrollado. El acuerdo incluía adquirir la tecnología de su startup Character.AI, pero lo importante fue el regreso del talento perdido. Además, también volvió Sergey Brindijo, cofundador de Google, quien ahora lidera los esfuerzos por conseguir que la empresa desarrolle una inteligencia artificial general.
Fuente original: Periódico La Guajira
