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Las bicicletas baratas impulsan un negocio que ya mueve más de US$200 millones en Colombia

Fuente: El Colombiano - Negocios
Las bicicletas baratas impulsan un negocio que ya mueve más de US$200 millones en Colombia
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El mercado de bicicletas en Colombia superó los US$80 millones en importaciones durante 2025, pero al sumar aranceles y gastos de distribución, el tamaño real alcanza más de US$200 millones anuales. El sector está concentrado en bicicletas económicas de menos de 1,5 millones de pesos, que representan el 96% del volumen importado. Mientras las marcas premium enfrentan sobreinventarios y guerras de precios desde la pandemia, las bicicletas baratas y las infantiles son los segmentos con mayor crecimiento.

El negocio de las bicicletas en Colombia cerró 2025 pisando fuerte. Las importaciones llegaron a cerca de US$80 millones, pero la cifra se multiplica cuando se incluyen los costos que realmente pagan los colombianos: aranceles del 15%, transporte y ganancias de los distribuidores. Cuando sumas todo eso, el mercado real supera los US$100 millones al año, y si incluyes bicicletas eléctricas, la cifra crece a más de US$200 millones anuales. Expertos proyectan que seguirá creciendo cerca de 7% anualmente.

Lo que pasó con un millón de bicicletas importadas en 2025 muestra un cambio profundo en lo que quieren los colombianos. El crecimiento fue del 50% respecto al año anterior, pero aquí viene lo importante: la mayoría no son bicicletas deportivas costosas para ciclistas apasionados. Son bicicletas para llegar de un lado a otro en la ciudad, para que los niños aprendan a pedalear, para moverte sin gastar en gasolina. Eso es lo que está vendiendo. "La bicicleta económica se está volviendo más popular. Es la que más está creciendo", explica Carlos Ballesteros, fundador de Bikehouse.

La división del mercado es brutal. Imagina dos negocios completamente diferentes bajo el mismo nombre. Las bicicletas caras, superiores a 2 millones de pesos, concentran el 30% del dinero que entra pero apenas representan el 4% de las unidades vendidas. Son marcas como Specialized, donde cada bicicleta cuesta más de US$1.300. En cambio, las bicicletas baratas, que se venden entre $700.000 y $1,5 millones, acumulan el 96% del volumen: casi un millón de bicicletas. Una de cada cuatro es infantil. "En un país de 50 millones de habitantes, el mercado potencial para bicicletas superiores a 2 millones es reducido", señala Ballesteros. El segmento masivo, en cambio, tiene decenas de millones de clientes potenciales.

H A Bicicletas domina con puño de hierro: importó más de US$36 millones en bicicletas económicas con precio promedio de US$70 cada una, trayendo casi 500.000 unidades. La compañía captura más de la mitad de todo lo que entra al país. El segundo lugar lo ocupa el segmento premium con Specialized, muy lejos en dinero pero diferente en estrategia. El tercer lugar es Bicicletas Milán. Lo interesante es que el mercado de bicicletas caras está en crisis silenciosa.

Durante la pandemia, cuando todos querían escapar al aire libre, los precios se dispararon globalmente y las marcas acumularon inventarios enormes. Hoy muchas compiten con rebajas agresivas para liquidar existencias, vendiendo prácticamente al costo. Eso explica por qué los márgenes de ganancia en el segmento premium se han hundido. Las bicicletas de entrada, pensadas para movilidad urbana, son donde está la acción ahora. El segmento de bicicletas infantiles también se está reforzando en los portafolios de varias compañías.

El dólar sigue complicando la ecuación. Aunque la moneda estadounidense ha bajado desde sus picos, muchos inventarios actuales fueron importados cuando el dólar rondaba los 4.400 o 4.500 pesos. Eso significa que aunque el dólar baje hoy, los precios no pueden caer inmediatamente. Las nuevas importaciones podrían llegar más baratas si la tasa se mantiene estable, pero los fabricantes internacionales también tienen la última palabra sobre sus precios, y desde el boom global del ciclismo elevaron significativamente sus valores.

Globalmente, el ciclismo de ruta es la moda, impulsado por eventos internacionales y por la entrada de más mujeres al deporte. Pero en Colombia, la bicicleta de montaña sigue siendo el punto de entrada accesible para nuevos ciclistas, simplemente porque cuesta menos. Lo que está claro es que el mercado colombiano de bicicletas, aunque vive una etapa de ajuste en los segmentos premium, encontró en la bicicleta económica su gasolina para seguir creciendo. El negocio masivo, el de volumen, es el que está pedaleando hacia adelante.

Fuente original: El Colombiano - Negocios

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