La tregua colapsa: bombardeos israelíes matan a 27 personas en el sur de Líbano mientras crece la tensión

Israel intensificó sus bombardeos en el sur de Líbano el 30 de abril, dejando al menos 27 muertos según reportes locales, mientras desplaza forzadamente a pobladores de 23 aldeas. En paralelo, ataques con drones de Hezbolá causaron un soldado israelí muerto y decenas de heridos. La mediación estadounidense para extender la tregua enfrenta obstáculos crecientes, con divisiones internas en Líbano sobre cómo negociar con Israel y Netanyahu sin disposición clara a prolongar el cese al fuego.
La tregua que supuestamente rige en la frontera entre Israel y Líbano sigue siendo más un acuerdo en el papel que una realidad en el terreno. Este jueves 30 de abril, los bombardeos israelíes se intensificaron en múltiples aldeas de los distritos de Tiro y Nabatieh, cobrándose al menos 27 vidas según reportes de medios locales. Uno de los ataques más crueles ocurrió en Zebdin, donde seis personas murieron cerca del cementerio durante un entierro, según informó el medio L'Orient-Le Jour.
Las palabras del jefe del Ejército israelí, Eyal Zamir, pronunciadas durante una visita a sus tropas días antes, resumen bien la postura de Tel Aviv: "No hay cese al fuego" en el sur de Líbano. Esta declaración abierta refleja que, pese a los acuerdos diplomáticos, Israel continúa con sus operaciones militares sin restricciones aparentes.
El Ejército israelí reportó varios intentos de ataque con drones de Hezbolá hacia su territorio y hacia la zona de ocupación. Aunque asegura haber interceptado la mayoría, un dron explosivo logró impactar la aldea de Qantara, matando a un soldado de 19 años e hiriendo a otro. Hezbolá se atribuyó el ataque, afirmando que buscaba alcanzar dos tanques israelíes. Además, otro dron alcanzó un vehículo militar cerca de Shomera, en el norte de Israel, dejando doce militares heridos cuando también estallaron proyectiles de artillería en la zona, confirmó The Times of Israel.
Las órdenes de desplazamiento forzado son otro indicio de la expansión de las operaciones israelíes. El Ejército israelí emitió nuevas órdenes de expulsión en 23 poblaciones del sur de Líbano, algunas fuera de la zona que dice ocupar, justificando estas medidas por la presencia de "actividades terroristas de Hezbolá". Cientos de residentes de la región de Nabatieh han comenzado a abandonar sus hogares ante el aumento de ataques.
En Tiro, mientras tanto, se celebraron este jueves los funerales de tres paramédicos asesinados en bombardeos del martes en Majdal Zoun, el ataque más mortífero desde el inicio del relativo cese al fuego con nueve víctimas. El director general de la Defensa Civil libanesa, Imad Khreiss, defendió que los tres habían acudido a auxiliar a civiles con autorización del Ejército y del comité que supervisa la tregua. "Era un área civil, el edificio era un edificio civil, y el herido que estaba entre los escombros era civil", dijo Khreiss a EFE. Entre los dolientes creció el reproche hacia el gobierno libanés, con acusaciones de abandono del sur mientras se negocia con Israel.
La mediación estadounidense enfrenta serias dificultades. Aunque Washington extendió la tregua inicial por tres semanas más al cumplirse su primer plazo el 24 de abril, el gobierno de Benjamin Netanyahu no parece dispuesto a mantenerla más allá. Según la emisora pública israelí Kan, Netanyahu usa este plazo para ver si la administración Trump logra una reunión prometida entre él y el presidente libanés Joseph Aoun, pero Israel estaría esperando autorización estadounidense para reanudar operaciones a gran escala si fallan las conversaciones. Trump declaró a Axios que pidió a Netanyahu mantener ataques "quirúrgicos" y evitar una guerra total, aunque sus palabras suenan apenas testimoniales frente a la realidad sobre el terreno.
Las divisiones internas en Líbano complican aún más el panorama. Mientras Aoun ha cuestionado a Hezbolá por arrastrar al país a una guerra por "intereses externos" relacionados con Irán, Nabih Berri, el dirigente chiita de mayor rango y aliado de Hezbolá, insiste en que las negociaciones deben ser indirectas y buscar un pacto de no agresión, no la paz completa. Arabia Saudita ha intensificado sus contactos diplomáticos para encontrar una salida, pero estos esfuerzos han tropezado con estas divisiones internas que impiden un frente común libanés.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



