La Tierra gira más lentamente: días de 25 horas llegarían en 200 millones de años

La rotación terrestre se desacelera gradualmente debido a la influencia gravitacional de la Luna y cambios en la distribución de masas del planeta por el cambio climático. Los días se alargan en promedio entre 1,7 y 1,8 milisegundos por siglo, un proceso que ocurre en escalas geológicas. Científicos calculan que para que un día dure 25 horas serían necesarios aproximadamente 200 millones de años.
Aunque parezca ciencia ficción, la idea de días más largos tiene bases científicas reales. La Tierra gira cada vez más lentamente, un fenómeno que ha sido medido y documentado por la comunidad científica internacional. Pero antes de preocuparte, debes saber que cualquier cambio perceptible en la duración del día está a una escala de tiempo tan grande que trasciende completamente nuestras vidas y la de muchas generaciones futuras.
El principal responsable de este ralentamiento es la Luna. Su atracción gravitacional ejerce una fricción sobre los océanos terrestres, lo que reduce gradualmente la velocidad de rotación del planeta. A esto se suma otro factor más reciente relacionado con el cambio climático: el desplazamiento de grandes cantidades de hielo y agua desde los polos hacia las regiones ecuatoriales, lo que afecta cómo se distribuye la masa en el planeta y, por tanto, su velocidad de giro.
Los números pueden ser engañosos en este caso. Según cálculos científicos, la duración del día aumenta en promedio entre 1,7 y 1,8 milisegundos por siglo. Parece insignificante, pero cuando se acumula a lo largo de millones de años, los efectos se hacen evidentes. De acuerdo con estimaciones citadas por la Comisión Europea, se necesitarían casi 2 millones de siglos para sumar una hora completa a la duración actual del día.
Con ese ritmo de cambio, los especialistas proyectan que los días podrían llegar a durar 25 horas en aproximadamente 200 millones de años. Sin embargo, estos cálculos están sujetos a variables climáticas, geológicas y atmosféricas que podrían modificar la velocidad del proceso. Los expertos descartan cualquier cambio inmediato en la duración de nuestros días y enfatizan que se trata de transformaciones que solo son relevantes cuando se habla de escalas geológicas.
Fuente original: El Tiempo - Vida