La tasa de usura sube a 25,52%: qué significa para sus créditos en marzo

La Superintendencia Financiera actualizó el límite máximo de intereses que pueden cobrar los bancos para marzo de 2026. La tasa de usura subió levemente a 25,52% anual, lo que afecta directamente a quienes tienen tarjetas de crédito y préstamos personales. El indicador también determina las tasas máximas para otros tipos de crédito, desde vivienda hasta microcréditos, con variaciones significativas según el sector y monto del préstamo.
A partir de este mes, los colombianos que tienen deudas con tarjetas de crédito o préstamos personales enfrentarán un nuevo techo de intereses. La Superintendencia Financiera certificó que la tasa de usura para marzo será de 25,52 por ciento efectivo anual (E. A.), un aumento pequeño pero importante frente al 25,23 por ciento de febrero.
Para entender qué significa esto en la práctica: la tasa de usura es el límite máximo que cualquier banco o prestamista puede cobrar por un crédito. Si alguna entidad intenta pasar este porcentaje está cometiendo un delito. Es como un candado legal que protege a los deudores de cobros abusivos. Esta cifra se calcula multiplicando por 1,5 el interés bancario corriente ordinario, que en marzo quedó fijado en 17,01 por ciento E. A.
El impacto en el bolsillo del colombiano promedio es directo pero moderado por ahora. Si tiene un crédito de consumo convencional, no debería ver cambios drásticos este mes. Sin embargo, existen otras modalidades de crédito con tasas mucho más altas. Los microcréditos urbanos, por ejemplo, pueden llegar al 58,55 por ciento anual, mientras que los rurales alcanzan 47,54 por ciento. Estos números reflejan el mayor riesgo que asumen los prestamistas con clientes sin historial crediticio establecido.
Para quienes acceden a créditos de bajo monto (aquellos préstamos pequeños y rápidos que tanto se usan en el país), la Superfinanciera certificó una tasa de 42,62 por ciento E. A. Los créditos productivos también varían: los urbanos están en 38,69 por ciento anual, mientras que los rurales tienen una tasa más baja de 20,94 por ciento.
La recomendación para cualquier deudor es verificar que los intereses que le están cobrando no superen estos límites certificados. Es su derecho comparar ofertas entre bancos y denunciar ante la Superintendencia si encuentra cobros por encima de lo permitido.
Fuente original: El Tiempo - Economía

