"La patria milagro": el optimismo de quienes apuestan por un nuevo rumbo en Colombia
Un sector del país votó por el abogado Abelardo De la Espriella con su propuesta "La patria milagro", dejando atrás narrativas anteriores y apostándole a una nueva aventura democrática. Los ciudadanos que apoyan este proyecto esperan que el nuevo gobierno logre acuerdos nacionales para enfrentar la inseguridad, la pobreza y la corrupción. Aunque el país sigue polarizado, se llama a construir juntos con fe en que se puedan resolver los problemas estructurales de Colombia.
Hay colombianos que prefieren ver la vida con optimismo, sin tanto escepticismo, confiando en que es posible construir algo mejor. Con esa mirada votaron trece millones de ciudadanos cuando eligieron al abogado Abelardo De la Espriella como presidente, respaldando su propuesta de "La patria milagro". Este resultado dejó atrás discursos anteriores y significó que la mayoría del país decidiera apostarle a una nueva forma de hacer política, diferente a la que habían conocido bajo gobiernos pasados.
Para quienes apoyan este proyecto, la llegada del nuevo presidente representa una esperanza de cambio profundo. El país enfrenta desafíos enormes: la inseguridad que alimentan los cultivos de drogas ilícitas y el narcoterrorismo, la pobreza extrema, la corrupción que se ha enquistado en las instituciones y el centralismo que ahoga a departamentos y municipios. Estos electores confían en que el nuevo gobierno tendrá la voluntad de enfrentar estos problemas de frente, empezando por recuperar la seguridad en los territorios y llevando adelante políticas de hambre cero para cerrar las brechas sociales.
Sin embargo, reconocen que la tarea no es sencilla. Colombia sigue siendo un país dividido en dos visiones casi iguales que deben aprender a escucharse y respetarse. Por eso llaman a que se construya un gran acuerdo nacional, un memorando de entendimiento que reúna a todos los sectores alrededor de objetivos comunes: la paz, el desarrollo social y económico. En este camino, quienes gobiernan y quienes hacen oposición tendrán que cumplir su rol, buscando el equilibrio y el contrapeso democrático.
Para que "La patria milagro" sea posible, dicen sus creyentes, deben ocurrir cambios estructurales profundos. La reforma a la salud, pensional, agraria y laboral no pueden hacerse de forma apresurada, sino que necesitan ser discutidas y aprobadas considerando a todos los estamentos sociales. También insisten en que debe llegarse a acuerdos serios con los grupos violentos, ofreciéndoles propuestas reales de sometimiento con garantías, para que abandonen las armas y se reintegren a la vida nacional.
El llamado es a mirar hacia adelante con fe y determinación, pero también con realismo. Colombia es un país hermoso, multiétnico y pluricultural en sus treinta y dos departamentos, pero necesita seguridad jurídica, instituciones fuertes basadas en la Constitución de 1991 y sus leyes, y sobre todo, políticas públicas modernas que combatan la inseguridad, la corrupción y el terrorismo. Solo así, creen sus impulsores, podrá "La patria milagro" dejar de ser una ilusión y convertirse en realidad.
Fuente original: Diario del Norte
