La ONU advierte que Gaza "no puede soportar más guerra" mientras se erosiona el alto el fuego

Un funcionario de la ONU alertó al Consejo de Seguridad que los retrasos en implementar el acuerdo de paz, combinados con la violencia diaria y la crisis humanitaria, han debilitado el alto el fuego en Gaza. El territorio enfrenta una situación "cada vez más precaria" con el 85% de los edificios dañados y crece la presión para reanudar hostilidades a gran escala. La financiación humanitaria apenas alcanza el 13% de lo necesario para atender la catástrofe.
La situación en Gaza ha llegado a un punto crítico. Durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, Ramiz Alakbarov, coordinador especial adjunto para el Proceso de Paz en Oriente Medio, presentó un panorama devastador: los retrasos en la implementación de la resolución 2803, sumados a la violencia diaria y el colapso humanitario, han erosionado gravemente el impulso inicial del alto el fuego que debería mantener la paz en el territorio palestino.
Lo más preocupante es que crecen las voces que piden reanudar la guerra a gran escala. Alakbarov fue categórico en advertir que esto tendría "consecuencias desastrosas" para la población gazatí, que ya ha sufrido lo indecible. En el terreno, la realidad sigue siendo violenta: los ataques israelíes continúan casi diariamente matando a decenas de personas, mientras que Hamás y otros grupos palestinos también mantienen operaciones armadas. Las autoridades israelíes reportan que ahora controlan el 60% de Gaza, incremento respecto al 52% que controlaban cuando se declaró el alto el fuego.
Alakbarov fue enfático al señalar que "la implementación de la resolución 2803 no puede esperar". Todos los elementos del plan integral deben aplicarse en su totalidad: el desarme de grupos armados, la retirada israelí y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización son interdependientes. También exhortó a que el Comité Nacional para la Administración de Gaza asuma sus responsabilidades de transición coordinando con la Autoridad Palestina.
La crisis humanitaria sigue siendo crítica. Aunque la reapertura del cruce de Zikim a mediados de abril y un aumento limitado de ayuda representan mejoras, las operaciones están severamente restringidas por la falta de puntos de entrada y los bloqueos a artículos considerados de "doble uso" por Israel. La financiación es insuficiente: de los 4.060 millones de dólares necesarios en el plan de respuesta humanitaria, solo se han recibido 540 millones.
El panorama físico de Gaza es apocalíptico. Alrededor del 85% de los edificios están dañados o completamente destruidos, y unos 70 millones de toneladas de escombros cubren terrenos donde antes se alzaban viviendas, escuelas y hospitales, mezclados con municiones sin detonar y cadáveres. Durante su visita reciente al territorio, Alakbarov fue testigo de estos obstáculos, pero también encontró signos de resiliencia: huertos comunitarios dirigidos por mujeres, organizaciones trabajando por la recuperación y comités infantiles que sueñan con otro Gaza posible.
El mensaje final del coordinador de la ONU fue una advertencia que resuena en toda la región: los niños de Gaza merecen vivir, disfrutar de derechos básicos y construir futuro. No se puede ignorar las tendencias alarmantes actuales ni sus implicaciones terribles para palestinos, israelíes y toda la región. Como recordó citando a activistas por la paz: incluso quienes han sufrido pérdidas profundas pueden elegir la reconciliación antes que la venganza y construir paz desde la base.
Fuente original: ONU - Oriente medio



