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Activistas denuncian tortura y abuso sexual durante detención israelí en flotilla a Gaza

Fuente: France 24 - Medio Oriente
Activistas denuncian tortura y abuso sexual durante detención israelí en flotilla a Gaza
Imagen: France 24 - Medio Oriente Ver articulo original

Cerca de 430 activistas que intentaban llevar ayuda humanitaria a Gaza fueron interceptados por Israel en aguas internacionales y retenidos durante tres días. Al regresar a sus países, denuncian fracturas, descargas eléctricas, abusos sexuales y torturas sistemáticas. Los gobiernos de España, Irlanda, Francia e Italia investigan los hechos y presionan a la Unión Europea por sanciones contra funcionarios israelíes.

Los testimonios que llegan desde diferentes continentes pintan un panorama de violencia extrema. Desde que los 430 integrantes de la Global Sumud Flotilla fueron expulsados de Israel y regresaron a sus países de origen, acumulan denuncias consistentes de maltratos graves durante su retención en tres días bajo custodia israelí. Según la organización, fueron detenidos en aguas internacionales, lo que califican como secuestro. La activista irlandesa Catriona Graham, quien se hizo visible en un video donde es forzada a agacharse por fuerzas israelíes, explicó que las tropas "utilizaban cualquier momento que podían para ejercer violencia". Graham reportó alrededor de 30 activistas con fracturas en costillas, clavículas y huesos, así como al menos 15 denuncias de abusos sexuales.

El patrón de agresiones fue especialmente brutal en los barcos utilizados como cárceles flotantes. Según la Global Sumud Flotilla, se registraron "al menos 12 asaltos sexuales solo en ese barco, incluyendo violación anal y penetración forzada con una pistola". Los testimonios describen golpizas aplicadas por cinco soldados simultáneamente contra grupos pequeños, descargas eléctricas con pistolas Taser y privaciones sistemáticas de agua durante días. El economista italiano Luca Poggi narró: "Nos desnudaron, nos tiraron al suelo y nos patearon. A muchos nos aplicaron descargas eléctricas con pistolas Taser, algunos sufrieron agresiones sexuales y a otros se les negó el acceso a un abogado". Activistas de Francia, Italia, Corea del Sur, Australia y otros países comparten detalles similares: encierros en contenedores helados durante noches, obligación de permanecer arrodillados durante horas en cubiertas calurosas, y negación de alimentos y agua.

El video del ministro de Seguridad Itamar Ben-Gvir manipulando a una activista se convirtió en el catalizador para una reacción internacional sin precedentes. Aunque Benjamin Netanyahu cuestionó que el comportamiento de Ben-Gvir "no se ajusta a los valores y normas de Israel", el daño diplomático ya estaba hecho. El ministro de Exteriores Gideon Sa'ar también reprochó a Ben-Gvir en redes sociales, pero el enfoque pasó del conflicto interno israelí a las demandas de sanciones internacionales.

España presiona desde Europa con fuerza. El ministro José Manuel Albares confirmó que cuatro españoles requirieron atención médica por sus lesiones y exigió que la Unión Europea tome medidas comerciales y de entrada contra Ben-Gvir y otros colonos radicales. Irlanda se sumó con peticiones formales de prohibir importaciones de productos de asentamientos israelíes en Cisjordania. Francia e Italia abrieron investigaciones penales: la Fiscalía de Roma examina denuncias de secuestro, tortura y agresión sexual, mientras que autoridades francesas documentan casos de costillas rotas y denuncias de violencia sexual entre sus ciudadanos.

Incluso países tradicionalmente aliados de Israel expresaron rechazo. Polonia estudia prohibir la entrada a Ben-Gvir, y Alemania calificó el trato como "inaceptable". El embajador estadounidense Mike Huckabee, sorpresivamente crítico, afirmó que Ben-Gvir "traicionó la dignidad de su nación" con acciones "despreciables", aunque describió la flotilla como "estúpida maniobra publicitaria".

Israel respondió con una defensa genérica: el Servicio de Prisiones aseguró que "las acusaciones formuladas son falsas y carecen por completo de fundamento" y que todos los detenidos fueron tratados conforme a la ley. Sin embargo, estos alegatos chocan con documentación fotográfica de moretones, fracturas visibles y testimonios coincidentes de múltiples nacionalidades. Lo que comenzó como un incidente diplomático amargo podría traducirse en investigaciones penales en varios países y presiones concretas desde Europa.

Fuente original: France 24 - Medio Oriente

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