La música clásica reduce ansiedad en mascotas y disminuye anestésicos en cirugías

Un estudio de la Universidad de Tesalia en Grecia comprobó que la música puede aliviar la ansiedad en perros y gatos durante cirugías, reduciendo en casi 20% la necesidad de anestésicos. La música clásica funciona mejor en perros, mientras que los gatos responden bien a música específicamente diseñada para ellos. Los veterinarios recomiendan usarla como complemento, no como reemplazo del tratamiento profesional.
Cuando se trata del cuidado de las mascotas, muchos tutores se concentran en la alimentación, el ejercicio y las vacunas al día. Sin embargo, un aspecto que cada vez gana más importancia es el bienestar emocional de perros y gatos. Una investigación realizada por la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Tesalia en Grecia exploró cómo la música puede generar cambios significativos en la salud de estos animales, especialmente en ambientes médicos.
El estudio publicado en 2025 demostró que la música funciona como una terapia sin medicamentos capaz de reducir el dolor y la ansiedad en perros y gatos sometidos a cirugía. Los resultados fueron prometedores: en el quirófano, piezas musicales de Mozart y Chopin no solo aumentaron la sedación natural de las mascotas, sino que redujeron los requerimientos de anestésicos en casi un 20%. Además, los investigadores observaron cambios medibles en variables como la frecuencia cardíaca, la respiración y la presión arterial, con una disminución notable de la ansiedad después de la intervención.
Los hallazgos revelaron diferencias importantes según la especie. En los perros, la música clásica promovió mayor calma y relajación comparada con otros sonidos como rock, pop o conversaciones humanas. En los gatos, tanto la música clásica como la música específicamente diseñada para felinos mostró reducciones en el estrés cuando se comparó con el silencio total. El volumen también importa: en perros, la máxima relajación se observó por debajo de 65 decibeles, y en gatos, por debajo de 80.
Sin embargo, los veterinarios advierten que los animales pueden acostumbrarse al mismo tipo de música con el tiempo, reduciendo sus efectos benéficos. Por eso recomiendan variar los estilos, volúmenes y ritmos según la respuesta individual de cada mascota. La música no es solo útil en quirófanos: también ayuda en casa o durante paseos cuando el animal experimenta estrés, ansiedad o miedo. Funciona como un enriquecimiento sonoro que enmascara ruidos estresantes y favorece la relajación.
Actualmente existen plataformas especializadas como Pet Acoustics y Relax My Dog que ofrecen contenido diseñado para mascotas, además de listas de reproducción en Spotify, Apple Music y YouTube. Para los tutores que deseen implementar esto en casa, los expertos recomiendan comenzar con bajo volumen, ya que el oído de las mascotas es más sensible que el humano. También sugieren usar la música de manera estratégica: durante momentos de soledad, tormentas, pirotecnia o después de visitar el veterinario.
Lo más importante es entender que la música es una herramienta complementaria, no una solución definitiva. Como señala Gabriel García, médico veterinario, la música ayuda a complementar el proceso de recuperación, pero nunca debe reemplazar la valoración profesional ni un diagnóstico veterinario adecuado. Cada animal responde de manera diferente, así que lo ideal es observar cómo reacciona la mascota ante diferentes opciones y ajustar según sus necesidades particulares.
Fuente original: El Tiempo - Vida