La inflación llegó a 5,68 % en abril: alimentos y arriendo aprietan más el bolsillo de los colombianos
La inflación anual en Colombia subió a 5,68 % en abril, impulsada principalmente por el encarecimiento de alimentos, arriendos y servicios. El DANE reportó que productos como zanahoria, tomate y papas tuvieron aumentos significativos, mientras que gastos como comer fuera de casa y transporte urbano son los que más pesan en el deterioro de la capacidad de compra de las familias. Este dato complica la posibilidad de que el Banco de la República reduzca las tasas de interés en el corto plazo.
Los precios en Colombia volvieron a acelerarse en abril. Según reportó el DANE, el Índice de Precios al Consumidor marcó una variación anual de 5,68 %, lo que significa un aumento de 0,52 puntos porcentuales comparado con abril del año anterior. En términos mensuales, los precios subieron 0,78 % y en lo corrido del año acumulan un alza de 3,87 %.
El aumento no se distribuye de manera pareja. Los alimentos y bebidas lideraron la presión, con incrementos mensuales de 1,51 %. Aquí están los golpes más visibles en la canasta: zanahoria subió 10,40 %, tomate de árbol 9,05 % y papas 8,05 %. Aunque algunos productos como naranjas y plátanos bajaron de precio, el balance general fue negativo para el bolsillo familiar.
Pero más allá de qué productos encarecieron, hay que mirar dónde duele más. Las mayores contribuciones a la inflación anual vinieron de rubros que los hogares no pueden evadir: comer fuera de casa aportó 0,73 puntos porcentuales, el arriendo imputado 0,60 puntos, y el transporte urbano 0,52 puntos. Son gastos frecuentes y difíciles de reemplazar, lo que explica por qué la inflación se siente tan intensamente en la vida cotidiana.
Cuando se mira el año completo, los servicios aparecen como los más presionados. Entre enero y abril, restaurantes y hoteles acumulan una inflación de 9,61 %, salud va en 8,21 % y educación en 7,58 %. Esto refleja una realidad que muchas familias ya conocen: además de gastar más en el mercado, también pagan más por la educación de los hijos, las consultas médicas y cualquier servicio fuera del hogar.
Para la mayoría de colombianos, el efecto inmediato es la pérdida de capacidad de compra, especialmente en gastos básicos que no se pueden dejar de hacer. Mientras que las personas pueden reducir un consumo de lujo, no pueden dejar de comer ni de pagar arriendo. Esta presión sostenida sobre los gastos esenciales es lo que más preocupa a economistas y autoridades.
Para el Banco de la República, estos números complican cualquier decisión de reducir tasas de interés. Aunque la inflación está bajando comparada con años anteriores, sigue por encima de la meta del 3 % establecida por la Junta Directiva. Con esta dinámica, los ajustes a la tasa de política monetaria, que actualmente está en 11,25 %, seguirán siendo cautelosos.
Fuente original: KienyKe - Portada


