La incertidumbre electoral frena a casi la mitad de colombianos en sus decisiones de ahorro e inversión

Con las elecciones legislativas y presidenciales a la vuelta de la esquina, el 46% de los colombianos está siendo más cauteloso al invertir su dinero. Aunque la mayoría mantiene optimismo sobre su situación económica, la prudencia está ganando terreno. Sin embargo, dejar el dinero parado es peligroso porque la inflación actual (5,35% en enero) erosiona el poder de compra silenciosamente, obligando a los hogares a buscar alternativas que protejan sus ahorros.
Los colombianos están pisando el freno. Con las elecciones legislativas del 8 de marzo y las presidenciales del 31 de mayo cada vez más cerca, casi la mitad de la población está siendo mucho más cuidadosa con sus decisiones financieras. Según el Índice de Arrepentimiento Financiero, un estudio de la plataforma MejorCDT elaborado con la firma Views y aplicado a más de mil personas en las principales ciudades, el 46% de los colombianos siente que la cercanía del calendario electoral lo hace ser más prudente al momento de ahorrar o invertir. Es decir, la política está entrando directamente a la alcoba donde guardamos el dinero.
Pero aquí viene lo interesante: esta cautela no significa que la gente esté guardando todo debajo del colchón. El mismo estudio muestra que el 72,1% de los encuestados sigue siendo optimista sobre su situación económica este año. Lo que está pasando es que los colombianos están siendo más selectivos, comparando opciones y analizando mejor antes de comprometer su capital. Ya no es parálisis, es inteligencia financiera.
El problema es que quedarse quieto en tiempos de inflación es una decisión que tiene costo real. Con la inflación anual rebotando al 5,35% en enero, dejar los ahorros sin hacer nada equivale a perder poder adquisitivo mes a mes. Es una hemorragia silenciosa: tu dinero nominalmente sigue siendo el mismo, pero compra menos cosas. Por eso la gente tiene que buscar alternativas que le protejan el dinero de esta erosión, aunque sea en un contexto de incertidumbre política.
Omar Casas, analista económico y gerente de operaciones de MejorCDT, lo planteó así: "la cautela inteligente no es sinónimo de inmovilidad. En contextos de alta sensibilidad política y presiones inflacionarias, la diferencia radía en tomar decisiones informadas que protejan el capital sin renunciar a la rentabilidad". Los CDT (Certificados de Depósito a Término) están ganando tracción precisamente porque ofrecen cierta tranquilidad: están bajo vigilancia de la Superintendencia Financiera y cuentan con el respaldo del Fogafin (Fondo de Garantías de Instituciones Financieras), lo que les da a los ahorradores conservadores una sensación de blindaje institucional.
El mercado además está premiando a quienes se toman tiempo para mirar. Los bancos están ofreciendo rendimientos diferentes después de que el Banco de la República subió las tasas de interés recientemente, así que comparar entre entidades se ha vuelto más importante. Algunos ofrecen mejores condiciones que otros, y la diferencia puede ser significativa si tienes un capital considerable para invertir.
La conclusión es simple: en un momento donde la cautela manda pero la inmovilidad cuesta dinero real, lo clave está en tomar decisiones informadas. No se trata de apostar fuerte, pero tampoco de no hacer nada. Con una segunda vuelta electoral posible que podría extender la incertidumbre hasta finales de julio, es probable que muchos colombianos sigan jugando a lo seguro. Lo importante es que ese juego a lo seguro no sea perder poder adquisitivo frente a la inflación.
Fuente original: Portafolio - Economía
