La IA Grok falla al verificar bombardeo a escuela en Irán: periodistas desmienten sus falsas acusaciones

Un asistente de inteligencia artificial llamado Grok, que opera en la red social X, catalogó como falsas las imágenes de un bombardeo a una escuela en Irán, afirmando que eran de un ataque en Kabul del 2021. Esto desató acusaciones en redes contra medios internacionales. Sin embargo, periodistas verificaron que las imágenes eran reales y correspondían al ataque del 28 de febrero en Minab, Irán, que dejó más de 100 muertos, muchos de ellos niñas.
Este fin de semana la red social X se convirtió en el epicentro de una polémica sobre desinformación. Grok, un asistente de inteligencia artificial que funciona como verificador de datos para usuarios de esa plataforma, cometió un error grave: catalogó como falsas las fotografías del bombardeo a una escuela en Irán y afirmó que en realidad mostraban un ataque ocurrido en Kabul, Afganistán, en 2021. Los simpatizantes de Israel y Estados Unidos retomaron esta información y comenzaron a acusar a medios de comunicación internacionales, incluyendo a la agencia Efe y otros como RTVE, Antena 3 y El País, de publicar fotos antiguas como si fueran actuales.
El problema es que la IA se equivocó completamente. Los periodistas que hicieron su trabajo correctamente utilizaron herramientas de geolocalización, como Google Maps, para verificar dónde realmente fueron tomadas esas imágenes. La agencia Efe fue clara en su aclaración: "no es cierto que las imágenes de un edificio en ruinas tras un bombardeo fueran grabadas en Kabul (Afganistán) en 2021". Las fotos efectivamente corresponden al ataque contra una escuela primaria para niñas en Minab, al sur de Irán, ocurrido el 28 de febrero. Según datos de la ONU, ese bombardeo dejó más de 100 personas muertas, entre ellas numerosas alumnas.
Lo preocupante aquí es lo que dice mucho sobre nuestro tiempo: usuarios de redes sociales confiaron más en una máquina equivocada que en el trabajo de verificación que hacen periodistas profesionales. Mientras Grok distribuía información falsa sin consecuencias aparentes, fueron los reporteros quienes tuvieron que salir a explicar qué era real y qué no. Esto no es un detalle menor cuando se trata de conflictos armados y crímenes graves contra la infancia.
La Unesco también se pronunció sobre lo ocurrido, expresando profunda alarma por cómo la escalada militar en Oriente Medio está afectando escuelas, estudiantes y docentes. El organismo recordó que "el asesinato de alumnas en un espacio dedicado al aprendizaje constituye una grave violación del derecho internacional humanitario" y reiteró que todas las partes en un conflicto están obligadas a proteger las instituciones educativas.
Este episodio deja una lección clara: en momentos de guerra y desinformación, la verificación periodística sigue siendo insustituible. Una máquina puede equivocarse, especialmente cuando carece del contexto, la experiencia y el compromiso ético que caracterizan el trabajo de un reportero.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología

