La IA dispara la contaminación: centros de datos emiten mucho más CO₂ de lo que se creía

Un estudio de Allianz Trade revela que los centros de datos emitieron 286 millones de toneladas de dióxido de carbono en 2025, cifra muy superior a lo estimado por organismos internacionales. La inteligencia artificial ya consume entre 15 y 20 por ciento de la electricidad en estas instalaciones y podría alcanzar el 40 por ciento en 2030. Si no se acelera la descarbonización de las redes eléctricas, las emisiones podrían duplicarse antes de 2030 con impactos económicos y ambientales considerables.
Los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial están contaminando mucho más de lo que se pensaba. Según un análisis de Allianz Trade, la división de seguros del grupo Allianz con sede en Múnich, estas instalaciones emitieron 286 millones de toneladas de dióxido de carbono durante 2025. Esto representa un 57 por ciento más que las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía y un 51 por ciento por encima de los cálculos del Instituto de Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud.
Estos centros de datos son enormes complejos de servidores e infraestructura informática que sustentan aplicaciones de inteligencia artificial alrededor del mundo. El crecimiento ha sido acelerado, impulsado por inversiones millonarias para responder a la demanda de poder de procesamiento que requieren estas tecnologías. El problema es que consumen cantidades enormes de electricidad.
La inteligencia artificial ya representa entre el 15 y el 20 por ciento del consumo eléctrico total de estos centros. Si continúa esta tendencia, esa participación podría saltar hasta el 40 por ciento para 2030. Patrick Hoffmann, economista sénior de clima en Allianz, señaló que "los centros de datos están pasando de ser un factor marginal a convertirse en un motor estructural de la demanda de electricidad en muchas regiones".
El panorama se oscurece si no se toman medidas inmediatas. El estudio advierte que si no se acelera la descarbonización de las redes eléctricas, las emisiones de estos centros de datos podrían duplicarse o incluso superar ese nivel antes de 2030. En ese escenario, los daños climáticos anuales alcanzarían unos 154 mil millones de dólares, frente a los 68 mil millones estimados actualmente. Además, los daños generados específicamente por las cargas de trabajo de inteligencia artificial superarían los 50 mil millones de dólares para finales de la década.
La eficiencia de las redes eléctricas juega un papel crucial. En países como Brasil, India, México y Reino Unido, las pérdidas del sistema eléctrico incrementarían las necesidades de suministro entre un 10 y un 15 por ciento. En contraste, Singapur y Corea del Sur tienen pérdidas menores al 3 por ciento. Esto significa que el impacto ambiental varía significativamente según la región.
Otro aspecto preocupante es el consumo de agua. Allianz Trade estima que los centros de datos podrían requerir entre 1,3 y 1,8 billones de litros de agua hasta 2030, un volumen comparable al consumo anual de Suiza. Aunque la descarbonización del sector eléctrico podría reducir parte de esta demanda futura, los riesgos relacionados con el agua se concentrarán cada vez más en regiones que ya sufren escasez, como Corea del Sur, India, México y algunas zonas de China.
Fuente original: El Tiempo - Vida