La guerra de Trump contra Irán ya cuesta más de US$1.000 millones y podría llegar a US$100.000 millones

Estados Unidos ha invertido más de mil millones de dólares en los primeros días de la ofensiva militar contra Irán, entre aviones derribados, despliegue de tropas y operación de armamento sofisticado. Los expertos advierten que si el conflicto se prolonga, la factura podría escalar hasta cerca de cien mil millones de dólares solo en costos militares directos, sin contar los efectos económicos indirectos en petróleo, comercio y mercados. Para Colombia, esto significa más volatilidad en los precios de energéticos y potencial impacto en el dólar.
La ofensiva militar que el presidente Donald Trump ordenó contra Irán hace apenas días ya está generando una factura monumental para los contribuyentes estadounidenses. Según estimaciones citadas por Forbes, los gastos han superado los mil millones de dólares en apenas el fin de semana inicial de operaciones, cuando fueron atacados más de 1.250 objetivos en territorio iraní.
Para dimensionar el costo: tres aviones de combate F-15E Strike Eagle fueron derribados en Kuwait en esos primeros días. Como cada uno de estos aparatos cuesta aproximadamente 90 millones de dólares, esa pérdida material sola ascendió a 300 millones. Pero eso es solo la punta del iceberg. Antes de que dispararan el primer misil, Estados Unidos ya había gastado unos 630 millones de dólares en trasladar tropas, barcos y aviones a la región, de acuerdo con estimaciones de Elaine McCusker, exfuncionaria del presupuesto del Pentágono, citadas por The Wall Street Journal. Aproximadamente 50.000 soldados estadounidenses ya participan en la operación, con más refuerzos en camino.
La arsenalería desplegada es de un costo estratosférico. Mantener dos portaaviones en la región cuesta 13 millones de dólares diarios. Los drones de un solo uso, conocidos como "kamikaze", costaron 43,8 millones en total por los 1.250 utilizados, a razón de 35.000 dólares cada uno. Los bombarderos B-2 salen por entre 130.000 y 150.000 dólares por hora de operación. Los misiles Tomahawk valen 2 millones de dólares la unidad, y los interceptores de misiles THAAD cuestan 12,8 millones cada uno. Cuando estos sistemas se usan juntos en operaciones complejas, los expertos advierten que una sola misión puede costar decenas de millones de dólares.
Pero lo que alarma a los analistas económicos es la proyección a futuro. Kent Smetters, director del Penn Wharton Budget Model, estimó que si el conflicto continúa, los contribuyentes estadounidenses pagarán al menos 40.000 millones de dólares, aunque podría llegar a 65.000 millones e incluso acercarse a 95.000 millones si la guerra se prolonga. Estos son solo los gastos militares directos. El impacto económico indirecto podría ser aún más grave: Smetters calcula que entre pérdidas comerciales y efectos sobre los mercados energéticos, la guerra podría costarle a Estados Unidos entre 50.000 y 210.000 millones de dólares adicionales.
Lo que muchos no recuerdan es que Estados Unidos ya ha invertido cifras gigantescas en la región. Según el proyecto Costs of War de la Universidad de Brown, entre octubre de 2023 y septiembre de 2025 gastó entre 31.500 y 33.700 millones de dólares en operaciones del Medio Oriente, incluido apoyo a Israel. Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, Washington ha destinado alrededor de 5,8 billones de dólares a guerras y operaciones conexas.
La economía mundial ya siente los primeros movimientos sísmicos. Los precios del petróleo y el gas mostraron volatilidad, y los principales índices bursátiles estadounidenses registraron caídas cercanas al 1% al inicio de la semana. Para un país como Colombia, que importa petróleo y es sensible al dólar, estos movimientos se traducen en presión sobre la moneda y en costos más altos de energía. En el plano humano, el costo es incomparable: se reportan más de 500 víctimas en Irán y al menos seis soldados estadounidenses muertos en acción, según datos oficiales.
Fuente original: El Colombiano - Negocios