La Firma: el colombiano que busca consolidar el poder del CJNG tras la caída de El Mencho

Carlos Andrés Rivera Varela, alias La Firma, un colombiano nacido en Cali, ha escalado a segundo al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación después de la muerte de El Mencho. Las autoridades lo señalan como jefe de sicarios responsable de ataques contra políticos mexicanos, incluyendo el atentado al secretario de Seguridad Ciudadana. El FBI ofrece 245 mil dólares por información sobre él y enfrenta orden de captura federal en Nueva York.
Con la caída del máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, la estructura criminal no se desmorona sino que se reorganiza. Y en ese nuevo orden, un colombiano toma protagonismo. Se trata de Carlos Andrés Rivera Varela, conocido como La Firma, oriundo de Cali pero con ciudadanía mexicana, quien ahora funciona como segundo al mando de la organización delictiva más violenta de México.
Según documentos de la Fiscalía de la Ciudad de México y reportajes de The Washington Post, Rivera Varela fue encargado por El Mencho de "depurar las filas" del CJNG, una misión que implica eliminar a los considerados traidores y fortalecer el control interno del cartel. En la cadena de mando, recibe instrucciones de Gonzalo Mendoza Gaytán, alias El Sapo, quien dirige las operaciones en Puerto Vallarta y es uno de los líderes seniors de la organización. Desde allí, coordina también con Juan Carlos Valencia González, conocido como Pelón o 03, el hijastro del fallecido Mencho.
Lo que más alarma a las agencias de seguridad es su rol específico: Rivera Varela no es un administrativo más, sino un jefe de sicarios con capacidad operativa comprobada. Está vinculado directamente con la planificación de actos de violencia que han golpeado la política mexicana. El atentado contra Omar García Harfuch, actual secretario de Seguridad Ciudadana, en 2020, lleva sus huellas. También el asesinato del exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, ese mismo año. Autoridades de México y Estados Unidos lo describen como "un líder operativo con capacidad para ejecutar actos de violencia extrema y magnicidios". Hasta ahora han sido capturados 19 presuntos implicados en el ataque a García Harfuch.
Su peligrosidad trasciende las fronteras mexicanas. Las investigaciones lo señalan como el puente de comunicación entre disidencias de las Farc y el cartel. Se le atribuye también haber traído a México a especialistas en explosivos que operan desde Puerto Vallarta. El FBI considera que es "armado y extremadamente peligroso" y ofrece una recompensa de 245 mil dólares por información que lleve a su captura.
La justicia norteamericana ya se movió. El 28 de octubre de 2025, un tribunal federal en Nueva York emitió orden de arresto formal en su contra. Lo acusan de conspiración para lavar dinero y proporcionar apoyo material a organizaciones terroristas extranjeras, en referencia al CJNG, que el gobierno estadounidense ha clasificado como tal. Las autoridades lo califican como un hombre "sumamente peligroso".
Con La Firma consolidándose como segundo al mando y El Sapo reforzando el control regional, el CJNG demuestra que la muerte de su líder histórico no debilitó la estructura criminal, sino que aceleró una transición que la mantiene operativa, violenta y en expansión.
Fuente original: El Colombiano - Colombia