ÚltimasNoticias Colombia

Economía y Finanzas

La escalada en Medio Oriente amenaza con presionar las tarifas de gas y luz en Colombia

Fuente: El Tiempo - Economía
La escalada en Medio Oriente amenaza con presionar las tarifas de gas y luz en Colombia
Imagen: El Tiempo - Economía Ver articulo original

Colombia depende cada vez más del gas importado, que ya representa el 21% de lo que consume. Los conflictos en Irán y Medio Oriente han disparado los precios internacionales del gas natural licuado. Aunque existe riesgo de impacto en tarifas domésticas, los contratos de largo plazo pactados recientemente podrían proteger a hogares y empresas en el corto plazo.

La situación de seguridad en Medio Oriente está metiendo presión en el bolsillo de los colombianos, aunque todavía no se vea reflejada en las facturas. La suspensión de la producción de gas natural licuado por parte de QatarEnergy y los bloqueos en el estrecho de Ormuz dispararon los precios internacionales del combustible, lo que reabre la preocupación sobre cómo esto afectará las tarifas de gas y electricidad en el país.

El problema es que Colombia es cada vez menos autosuficiente en gas. Hace apenas una década, casi todo lo que consumíamos era producción nacional. Hoy, el 21% del gas que usamos viene del exterior, y esa cifra sigue creciendo. En 2023 apenas importábamos el 7,5%, pero en 2024 ya llegamos al 19,3%. Esto significa que Colombia está más expuesta a las volatilidades del mercado internacional que hace años. Según Sergio Cabrales, experto en el sector minero-energético, "el mayor costo del gas importado impacta a hogares, comercios e industria. En el mercado eléctrico, incrementa el costo variable de las plantas térmicas que operan con gas importado, lo que eleva el precio de la electricidad generada con este combustible".

Los números internacionales dan para preocuparse. El gas en Europa subió alrededor del 60% tras los ataques en Qatar, pasando de 10,9 a 17 dólares por millón de unidades térmicas británicas. Ese gas que llega a Cartagena, por donde entra la mayor parte del gas importado colombiano, depende de los precios del mercado spot internacional, que referencia los valores del Henry Hub en Estados Unidos. Los últimos contratos pactados en Cartagena se negociaron por debajo de 14 dólares, pero ese repunte reciente vuelve a tensar todo.

Lo que puede salvar a los usuarios por ahora es que desde noviembre pasado las comercializadoras de gas firmaron acuerdos de largo plazo con precios fijos. Esto significa que aunque el gas suba en los mercados internacionales, esos precios no cambian mientras dure el contrato. Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, señala que en ese aspecto "estamos blindados". Estas protecciones fueron posibles porque la Comisión de Regulación permitió a las comercializadoras acceder a contratos externos de largo plazo para reducir la exposición a las fluctuaciones del mercado spot.

Sin embargo, ese blindaje tiene límite. Los contratos de largo plazo solo protegen aproximadamente el 80% de la demanda nacional. El 20% restante sigue expuesto a los precios del mercado spot, que es donde se negocian los aumentos más recientes. Cuando esos contratos vuelvan a vencer, el impacto de los precios más altos podría trasladarse finalmente a las facturas de los hogares y las empresas. Por ahora, los colombianos tienen un respiro, pero la dependencia creciente del gas importado es una vulnerabilidad que se agrandará con el tiempo.

Fuente original: El Tiempo - Economía

Noticias relacionadas