La caída del clan Rendón: de los amos paramilitares a la cárcel y el exilio

La detención de Jhon Henry González Herrera, alias "Medio Labio", en Medellín el 18 de febrero expone el declive de la familia Rendón Herrera, que gobernó como amos del narcotráfico y el paramilitarismo colombiano durante décadas. Los hermanos "el Alemán" y "don Mario", cabecillas de poderosas estructuras paramilitares en los años 90, terminaron en cárceles estadounidenses o bajo supervisión del Estado. Ahora sus herederos y allegados caen uno a uno ante la justicia, incluyendo al hijo de "don Mario", quien fue extraditado junto a su padre en un hecho sin precedentes en el crimen organizado colombiano.
La captura de Jhon Henry González Herrera, alias "Medio Labio", sacude nuevamente los cimientos de una de las dinastías criminales más temidas que ha conocido Colombia. El operativo, ejecutado el 18 de febrero en la vía Las Palmas al suroriente de Medellín y denominado Operación Pandora, contó con el apoyo de la Guardia Civil de España, Europol y la Dirección de Inteligencia Policial. Las autoridades lo señalan de lavado de activos, enriquecimiento ilícito, cohecho y concierto para delinquir, presuntamente al servicio del Clan del Golfo.
Lo que hace especialmente relevante esta captura es que González Herrera es primo de los hermanos Fredy y Daniel Rendón Herrera, conocidos en el bajo mundo como "el Alemán" y "don Mario". Estos dos personajes no fueron delincuentes cualquiera: fueron los cerebros detrás de los bloques Élmer Cárdenas y Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia, originarios de Amalfi, Antioquia. Entre los años 90 y la primera década de este siglo tejieron una red de poder paramilitar y narcotraficante que se extendía por Chocó, Antioquia, Córdoba y los Llanos Orientales. En esos territorios ejercían un control casi absoluto sobre el negocio de las drogas y el ejercicio de la violencia.
El destino de los hermanos Rendón marca el principio del fin de esa era de dominio casi incuestionable. "El Alemán" cumplió ocho años de cárcel tras la desmovilización paramilitar y se acogió a la Ley de Justicia y Paz. Hoy está libre y funciona como gestor de paz autorizado por el Gobierno Nacional para eventuales diálogos con excomandantes de las AUC. Su hermano Daniel tomó un camino muy distinto. No se desmovilizó en 2006 como el grueso de los paramilitares, sino que continuó en la guerra. Un año después cofundó las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, más conocida como Clan del Golfo, y la dirigió hasta su captura en 2009 en Necoclí. Recibió múltiples condenas en Colombia por masacres, asesinatos selectivos, desplazamientos forzados y desapariciones en varias regiones del país. En 2018 fue extraditado a Estados Unidos, donde le cayeron 35 años de cárcel por narcotráfico.
La herencia criminal de "don Mario" pasó a su hijo, Sebastián Meneses Toro, quien heredó los negocios de tráfico de drogas en Córdoba y el Urabá. La Policía lo capturó en 2023 y al año siguiente fue extraditado a Estados Unidos. Con esta extradición se escribió un capítulo inédito en la historia del crimen organizado colombiano: un padre y su hijo extraditados juntos por tráfico de drogas.
Otro hermano de la familia, Jairo de Jesús Rendón Herrera, conocido como "Jota Jota" o "don Germán", también fue investigado por narcotráfico y conexiones con las AUC. Se entregó voluntariamente a las autoridades estadounidenses en 2010, firmó un acuerdo de culpabilidad y cumplió tres años de condena. Incluso otros miembros de la parentela cayeron: Reinaldo Herrera Estrada, "el Míster", primo de "don Mario" y "el Alemán" vinculado a narcotráfico y lavado de dinero, fue asesinado el 28 de marzo de 2011 cuando conducía una camioneta cerca de Itagüí.
Ahora "Medio Labio" aguarda en las audiencias de control de garantías para conocer qué medida de aseguramiento le dictarán. Además de sus nexos sospechosos con el Clan del Golfo, las investigaciones revelan que fue de interés para autoridades españolas e italianas por presuntos vínculos con la mafia Calabresa, La 'Ndrangheta y carteles mexicanos, así como con la Mocromaffia, una red de traficantes con alcance en Marruecos, Países Bajos y Emiratos Árabes Unidos. Aún no hay claridad sobre si algún gobierno extranjero pedirá su extradición. Lo que sí es evidente es que el imperio criminal de los Rendón Herrera, que parecía invencible hace apenas dos décadas, ha sido desmantelado casi por completo.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

