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La bolsa colombiana podría subir 12% más en 2026, pero cinco riesgos lo amenazan

Fuente: El Tiempo - Economía
La bolsa colombiana podría subir 12% más en 2026, pero cinco riesgos lo amenazan
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El mercado accionario colombiano alcanzó máximos históricos tras crecer 50% en 2025, pero los analistas advierten que el siguiente avance dependerá menos de la euforia y más de resultados concretos. Las empresas están repartiendo dividendos récord y recomprando acciones, señal de confianza en sus flujos futuros. Sin embargo, las elecciones presidenciales, las tasas de interés altas, posibles impuestos al patrimonio y la inflación son frenos que podrían frenar el crecimiento esperado.

La bolsa colombiana vive un momento paradójico. Acaba de recuperarse espectacularmente, subiendo 50% en 2025 después de caídas en años anteriores, pero ahora enfrenta la pregunta incómoda que todo inversionista se hace cuando los precios suben: ¿hay todavía espacio para ganar más? La respuesta de los analistas de Acciones & Valores es cautela optimista: sí podría crecer entre 7 y 12% adicional este año, pero bajo condiciones muy específicas.

El punto de partida no luce disparatado. Hoy, cuando compras una acción del índice colombiano, estás pagando aproximadamente 10,4 pesos por cada peso de ganancias que la empresa generará en los próximos doce meses. Para ponerlo en perspectiva, eso es apenas 7% más caro que el promedio de la última década. A pesar del salto de 50% el año pasado, el mercado colombiano sigue siendo más barato que el de otros países de la región. Esa diferencia de precio es justamente lo que podría impulsar nuevas alzas si se produce lo que los analistas llaman una "convergencia de valoraciones", es decir, si el mercado colombiano alcanza precios más similares a los de sus vecinos.

Dos cosas sostienen actualmente el atractivo del mercado. Primero, las empresas están repartiendo dinero a manos llenas. Los dividendos están en niveles históricos para Colombia, más altos que en otros países desarrollados o emergentes de la región. Segundo, hay disciplina de capital: en 2025 las empresas recompraron sus propias acciones por 1,55 billones de pesos, casi tres veces más que en 2024. Eso incluye programas de Grupo Argos, Grupo Sura, Celsia y otras. "Los dividendos y las readquisiciones no crean valor por sí mismos, pero son una señal de disciplina y confianza en los flujos futuros", explica el análisis. Además, la rentabilidad de las empresas se mantiene en doble dígito, especialmente en financieras, consumo básico y servicios públicos.

Pero aquí viene lo complicado. El 2026 es año electoral. Colombia vota Congreso el 8 de marzo y presidente el 31 de mayo. La historia muestra que antes de elecciones la volatilidad sube: en 2022, en los 365 días previos a votaciones, la bolsa fue 11% más volátil que después. Un resultado electoral que deteriore la confianza en el marco institucional o que acelere el riesgo país podría desatar correcciones severas. En cambio, un resultado que genere seguridad jurídica podría catalizar nuevas alzas.

Hay otros cinco obstáculos menores pero significativos. El Banco de la República sigue contrayendo dinero de la economía y las tasas de interés podrían llegar a 11,75%, lo que enfría el crédito y el crecimiento. La inflación persiste cerca de 5%. Existe riesgo tributario: un posible impuesto al patrimonio empresarial afectaría especialmente a gigantes como Ecopetrol, Grupo Sura y GEB. Los costos laborales siguen altos y el peso podría seguir depreciándose, encareciendo las importaciones.

Lo que cambió respecto a años anteriores es que el mercado ya no vuela por puro optimismo. Ha salido de su castigo, recuperó confianza y ahora el siguiente paso dependerá de que las compañías realmente entreguen resultados, mantengan caja disponible para dividendos y se muevan sin demasiada volatilidad. Las acciones que ofrecen mejor perspectiva son aquellas defensivas, con márgenes estables y dividendos generosos. Para 2026, la regla de oro es clara: menos euforia, más números.

Fuente original: El Tiempo - Economía

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