Joven muere baleado por policías durante operativo confuso en el sur de Barranquilla

Jhon Isaías Padilla Castillo, de 22 años, fue ultimado por un disparo de la Policía Nacional el domingo en el barrio El Bosque. El hecho ocurrió durante un procedimiento de registro que derivó en un forcejeo con agentes de cuadrantes. El joven viajaba en motocicleta acompañado por su pareja, su hijo y un primo, regresando de un sepelio familiar. La Policía Metropolitana no ha emitido comunicado oficial sobre lo ocurrido.
Un domingo que comenzó entre lágrimas terminó en tragedia para una familia barranquillera. Jhon Isaías Padilla Castillo, de apenas 22 años, perdió la vida en el barrio El Bosque luego de recibir un impacto de bala durante un operativo de la Policía Nacional. Los hechos sucedieron en la carrera 11 con calle 64, en una intersección que ahora marca el dolor de quienes lo conocían.
El joven viajaba en motocicleta acompañado por su pareja, su pequeño hijo y un primo. Venían de regreso del sepelio de la abuela de Padilla, un momento de duelo familiar que se tornó aún más oscuro por lo que pasaría minutos después. Agentes de varias patrullas del modelo de vigilancia por cuadrantes los interceptaron y solicitaron un registro de personas y vehículos, un procedimiento que en apariencia era rutinario.
Pero algo se torció en el camino. Según versiones preliminares, durante el procedimiento se desató una discusión que escaló hacia un forcejeo físico entre Padilla y los uniformados. En medio de esa confusa confrontación, un disparo atravesó el cuerpo del joven. Lo trasladaron de emergencia al centro asistencial Camino Bosque de María, pero los médicos solo pudieron confirmar lo que ya se temía: Padilla había fallecido por la gravedad de la herida.
Lo que sigue es una bruma de cuestionamientos. La Policía Metropolitana de Barranquilla no ha emitido comunicado oficial alguno sobre lo sucedido. Más preocupante aún: fuentes institucionales reconocieron que el caso no aparecía registrado en el sistema de reportes operativos. Es como si simplemente no existiera, lo que ha encendido las alarmas sobre cómo se investiga lo ocurrido.
Ahora le toca a la Fiscalía General de la Nación asumir el caso y tratar de esclarecer qué sucedió realmente en esa intersección. ¿Fue un uso desproporcionado de la fuerza? ¿Qué generó el forcejeo? Esas son preguntas que la familia de Padilla y los vecinos del barrio demandan que se respondan. Mientras tanto, el rechazo crece: consideran que este es un nuevo episodio de violencia policial en una ciudad que sigue pidiendo justicia a gritos.
Fuente original: La Guajira Noticias

