José Ismael Peña asume la rectoría de la Nacional tras dos años de batalla legal

Después de casi dos años de disputa, el Consejo Superior de la Universidad Nacional acató un fallo judicial y entregó oficialmente la rectoría al profesor José Ismael Peña. La decisión se tomó en una sesión extraordinaria donde los consejeros, aunque manifestaron inconformidad, cumplieron con la orden de la Sala Tercera de Decisión Laboral del Tribunal Superior de Bogotá. Peña fue elegido según un acta de marzo de 2024 que nunca fue anulada legalmente, según argumentó la magistrada Luz Marina Ibáñez.
Después de casi dos años de tensión al interior de la Universidad Nacional, la institución finalmente tiene nuevo rector. El Consejo Superior, en una reunión extraordinaria que duró poco menos de tres horas, formalizó la toma de posesión del profesor José Ismael Peña, acatando así un fallo judicial que le ordenaba hacerlo de forma inmediata.
La decisión fue inevitable. El Tribunal Superior de Bogotá, a través de su Sala Tercera de Decisión Laboral, había ordenado expresamente que "dentro del término de cuarenta y ocho horas" el Consejo restituiyera a Peña como rector. Se trata de un fallo de segunda instancia que anula una decisión anterior del 21 de diciembre de 2025, cuando un juzgado laboral le había negado la petición. Con esta orden cumplida a tiempo, Peña asume el cargo que le corresponde desde hace casi dos años.
Lo interesante del caso es que el Consejo Superior había argumentado que no podía reinstalar a Peña porque un fallo previo del Consejo de Estado había negado la nulidad de su elección. Sin embargo, la magistrada Luz Marina Ibáñez, ponente de la decisión, fue clara: "El Consejo Superior Universitario efectuó una lectura inadecuada del alcance del fallo" de septiembre de 2025. El tribunal explicó que el Consejo de Estado solo decidió sobre la legalidad del proceso electoral, pero nunca anuló el acta de elección de Peña del 21 de marzo de 2024. Esa acta seguía vigente.
Con esto quedó zanjado un argumento confuso que el Consejo Superior usaba para justificar su resistencia. La autonomía universitaria, aunque existe y es importante, no habilita a desconocer un acto administrativo válido ni a neutralizar sus efectos mediante actuaciones posteriores que no pasen por el control judicial. Profesor Andrés Felipe Mora, quien ejercía el cargo de forma provisional desde noviembre, deja así su encargo.
Aunque la mayoría de los consejeros expresó abiertamente su inconformidad con el fallo, incluido el viceministro de Educación Superior Ricardo Moreno Patiño, terminaron acatando la orden. En instituciones públicas, las sentencias judiciales son mandato, no sugerencias. Peña ahora tiene la responsabilidad de conducir a la Universidad Nacional en un contexto que ha estado marcado por esta disputa interna prolongada.
Fuente original: El Tiempo - Educación