Japón rompe su tradición pacifista y autoriza venta de armas letales a sus aliados

El Gobierno japonés aprobó este martes la mayor reforma de su política de exportación de defensa desde la Segunda Guerra Mundial, permitiendo vender armamento letal como misiles y buques de guerra a 17 países aliados. La decisión va contra la opinión del 67% de los japoneses que rechaza estas ventas. El cambio abre oportunidades para la industria de defensa nacional y responde a un entorno geopolítico más complejo, con tensiones con China y guerras en Ucrania y Medio Oriente.
Un cambio histórico sacudió a Japón este martes cuando su Gobierno aprobó la reforma más ambiciosa de su normativa de exportación de defensa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Hasta ahora, el país asiático solo vendía material defensivo en cinco categorías limitadas: rescate, transporte, aviso, vigilancia y desminado. Con esta nueva política, Tokio podrá comercializar armamento letal como misiles y buques de guerra a los 17 países con los que mantiene acuerdos de cooperación en defensa, incluyendo a Estados Unidos y Reino Unido, aunque la venta requerirá aprobación previa de las autoridades.
La primera ministra Sanae Takaichi justificó la decisión argumentando que en el entorno de seguridad actual ningún país puede protegerse por sí solo. "Responder a estas necesidades y transferir el equipo de defensa contribuirá a mejorar las capacidades de defensa de estos países y, en última instancia, a prevenir conflictos, garantizando así la seguridad de Japón", afirmó la mandataria. El ministro de Defensa Shinjiro Koizumi agregó que continuarán "promoviendo estas transferencias tras realizar exámenes estrictos, evaluando si contribuyen a la seguridad de Japón y a la disuasión de nuestros socios".
Sin embargo, la medida desafía la voluntad de los ciudadanos japoneses. Una encuesta publicada por el periódico Asahi apenas horas antes de la aprobación mostró que el 67% de los japoneses se opone a la venta de armamento letal al extranjero. Además, Tokio ya ha enfrentado protestas multitudinarias contra los planes de Takaichi para reformar la Constitución y fortalecer el rol de las Fuerzas de Autodefensa.
Esta apertura representa un giro significativo en la postura pacifista que ha caracterizado a Japón durante décadas. El cambio fue posible gracias al nuevo acuerdo de coalición entre el Partido Liberal Democrático gobernante y el Partido de la Innovación de Japón, tras la salida del Komeito (partido budista con tradición pacifista) del gobierno.
La industria de defensa japonesa ve en esto una oportunidad de crecimiento. Empresas como Mitsubishi Heavy Industries, que fabrican sistemas avanzados como submarinos, aviones de combate y misiles, han dependido históricamente de pedidos limitados del Gobierno. Ahora podrán expandir su capacidad productiva. Esta expansión es particularmente atractiva dado que Estados Unidos enfrenta presión en su capacidad de producción debido a las guerras en Ucrania y Medio Oriente, mientras sus aliados buscan diversificar proveedores.
Filipinas ya está entre los primeros interesados, explorando la adquisición de buques de guerra usados. Para el secretario de Defensa filipino Gilberto Teodoro, este cambio permitirá acceder a equipos "de la más alta calidad" y fortalecer la estabilidad regional frente a las tensiones con China. Ambos países conforman una barrera estratégica que limita el acceso chino al Pacífico occidental.
China, sin embargo, expresó preocupación. Un portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores afirmó estar "seriamente" preocupado por la flexibilización de restricciones japonesas. Beijing mantiene una disputa diplomática con Tokio desde finales de 2025 relacionada con Taiwán y ha alertado sobre lo que considera un creciente militarismo en el archipiélago. El aumento del gasto de Defensa japonés al 2% del PIB y el desarrollo de sistemas militares avanzados tienen entre sus objetivos contener amenazas chinas.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



