Irán lanza misiles a base de EE.UU. en océano Índico y revela armamento de alcance europeo

Irán disparó dos misiles balísticos contra la isla Diego García, a 4.000 kilómetros de distancia, sin lograr impacto directo. Los proyectiles, aparentemente del tipo Khorramshahr-4, tienen un alcance mayor del que Teherán había reconocido públicamente, lo que permite llegar a capitales europeas como París, Berlín y Roma. El ataque muestra una nueva capacidad militar iraní que altera la ecuación de seguridad en Medio Oriente y preocupa a Europa, que hasta ahora se había mantenido al margen del conflicto.
Irán acaba de desplegar un arsenal más potente de lo que se sabía hasta ahora. Dos misiles balísticos fueron lanzados contra Diego García, la estratégica isla en el océano Índico que alberga bases militares conjuntas de Estados Unidos y Reino Unido. Aunque ninguno alcanzó su objetivo, el lanzamiento expone una capacidad de alcance que cambia las reglas del juego en la región y más allá.
Los misiles empleados, presuntamente Khorramshahr-4 también conocidos como Kheibar, cubrieron una distancia de más de 4.000 kilómetros desde territorio iraní. Esto es particularmente significativo porque cuando Irán presentó este arma en 2022 como elemento disuasorio, declaró un alcance de apenas 2.000 kilómetros. El jefe del Ejército israelí, Eyal Zamir, fue directo al señalar el riesgo real: "Estos misiles no están destinados a atacar a Israel. Su alcance llega a capitales europeas: Berlín, París y Roma se encuentran dentro del alcance de una amenaza directa". Según reportes del Pentágono al diario Wall Street Journal, uno de los proyectiles falló durante el vuelo mientras que un interceptor SM-3 fue disparado desde un buque estadounidense contra el segundo, aunque no está confirmado si logró destruirlo.
Lo que hace especialmente preocupante el Khorramshahr-4 es su diseño. Se trata de un arma sofisticada equipada con sistema de guía avanzado que permite correcciones satelitales, reduciendo su margen de error a apenas 30 o 100 metros. Puede ser lanzado desde plataformas móviles en tierra, lo que lo hace difícil de detectar y neutralizar. Su velocidad obliga a los sistemas defensivos a reaccionar en tiempos muy cortos, y según las especificaciones iraníes, puede evadir radares y resistir interferencias electrónicas.
Para Irán, esta demostración tiene valor estratégico inmediato. La agencia semioficial Mehr celebró el lanzamiento como un "paso significativo" que "demuestra que el alcance de los misiles iraníes supera lo que el enemigo había imaginado hasta ahora". Expertos militares sugieren que Irán pudo haber adaptado su programa espacial para ejecutar este disparo. Como afirmó Steve Prest, comodoro retirado de la Royal Navy, a la agencia AP: "Si tienes un programa espacial, tienes un programa de misiles balísticos".
El ataque contra Diego García no fue casual. La isla se ha convertido en lo que Estados Unidos reconoce como "una plataforma prácticamente indispensable" para operaciones en Oriente Medio, sur de Asia y África Oriental. Desde allí se coordinaron bombardeos contra los hutíes en Yemen durante 2024 y 2025, y partieron misiones humanitarias hacia Gaza. Su infraestructura incluye aeródromos con pistas superiores a 3.700 metros, muelle de aguas profundas y capacidad para albergar bombarderos pesados de ambas potencias.
El anuncio del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien ese mismo día afirmó que Irán estaba "a punto de quedar diezmado" y había perdido su "capacidad de producir misiles balísticos", terminó siendo contradictorio con lo que sucedió solo horas después. El ataque iraní sugiere que Teherán no solo mantiene capacidad de producción sino que ha logrado expandir significativamente el alcance de sus armas.
Europa observa con inquietud. Aunque ha insistido en mantenerse cautelosamente al margen del conflicto, la revelación de que misiles iraníes pueden alcanzar ciudades como Londres o París cambia la perspectiva. La viabilidad de que Irán cierre el estrecho de Ormuz, por donde pasa buena parte del comercio mundial de petróleo, suma presión adicional sobre un continente ya golpeado por implicaciones energéticas de la crisis regional.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



