Irán juega con dos estrechos clave: amenaza cobros en Ormuz y cierre de Bab el-Mandeb

Irán está transformando el estrecho de Ormuz en un peaje marítimo donde solo algunos países "no hostiles" pueden pasar, mientras Trump amenaza con ataques a infraestructuras energéticas si no se restaura el tránsito libre. Paralelamente, Teherán insinúa que podría desestabilizar el estrecho de Bab el-Mandeb con ayuda de sus aliados hutíes, lo que afectaría aún más el comercio mundial. El cierre simultáneo de ambos estrechos podría causar una crisis económica sin precedentes.
La situación en el Golfo Pérsico se tensa cada vez más mientras Irán aprovecha dos de las rutas marítimas más importantes del mundo como fichas de negociación con Estados Unidos. Donald Trump anunció el 26 de marzo que ampliaba el plazo para que Teherán permitiera nuevamente el paso seguro de buques por el estrecho de Ormuz, extendiendo la fecha límite hasta el 6 de abril antes de lanzar nuevos ataques a infraestructuras energéticas iraníes. Trump afirmó en su red Truth Social que "las negociaciones siguen en curso y están yendo muy bien", aunque el gobierno iraní ha negado que existan tales conversaciones.
Lo cierto es que Irán mantiene cerrado de facto el estrecho de Ormuz desde que comenzó la guerra. Ahora busca no solo restringir el paso sino formalizarlo como un sistema de peaje. Según reportes de la empresa marítima Lloyd's List Intelligence, la Guardia Revolucionaria ha impuesto cobros informales a algunos buques, con pagos de hasta 2 millones de dólares realizados en yuanes. El tráfico por el estrecho ha caído un 90 desde el inicio del conflicto. El Parlamento iraní está trabajando en una ley para formalizar este control, que incluiría cobros de impuestos a las embarcaciones. Irán está permitiendo paso solo a barcos de países que considera "no hostiles", tras coordinación con la Guardia Revolucionaria que solicita información sobre carga, propietarios, destino y tripulación.
Un profesor de la Universidad Allameh Tabataba'i de Teherán explicó que "es como si el estrecho de Ormuz ya no fuese un estrecho, sino un canal. Uno puede pensar en el canal de Suez, en el canal de Panamá". Esta transformación podría ser permanente incluso después de que termine la guerra, advierte el experto.
Pero Irán tiene otra carta bajo la manga. Una fuente militar iraní anónima, citada por la agencia Tasnim afiliada a la Guardia Revolucionaria, insinuó que Teherán podría desestabilizar el estrecho de Bab el-Mandeb si Estados Unidos escala sus acciones contra Ormuz. "Si los estadounidenses tienen la intención de tomar medidas con respecto al estrecho de Ormuz, deberían tener cuidado de no añadir otro estrecho a sus problemas", afirmó la fuente. Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, ya han expresado su disposición para actuar militarmente en esa zona.
El estrecho de Bab el-Mandeb, ubicado entre Yibuti y Yemen, es vital para acceder al canal de Suez. Por allí transita el 10 por ciento del petróleo mundial y el 30 por ciento del tráfico de contenedores hacia Europa y Asia. Si ambos estrechos llegaran a cerrarse simultáneamente, el impacto sería catastrófico. "Si cierran este, y está cerrado al mismo tiempo el estrecho de Ormuz, esto tendría como consecuencia un huracán financiero que nunca se ha visto", advierte el analista internacional.
Los precios del petróleo ya reflejan la crisis actual. El barril de Brent superó los 110 dólares a mitad de marzo. Para Colombia y otros países importadores de petróleo, cualquier escalada en estos estrechos significaría un aumento aún mayor en los costos de energía y transporte de mercancías. Mientras Trump intenta presionar a Irán con su plan de 15 puntos para terminar la guerra, Teherán permanece escéptico y teme una intensificación del conflicto durante las negociaciones.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



