Irán afirma haber atacado portaaviones estadounidense en el Golfo, pero Washington guarda silencio

Las autoridades iraníes aseguran haber lanzado misiles de crucero contra el USS Abraham Lincoln en el mar Arábigo como respuesta a operaciones militares estadounidenses e israelíes. El portaaviones nuclear es uno de los activos militares clave de Estados Unidos en la región y ha sido blanco de reclamos de ataque iraní antes. Washington aún no se ha pronunciado sobre esta nueva acusación, patrón que se ha repetido en escaladas anteriores.
Irán volvió a reclamar este miércoles un ataque militar contra el USS Abraham Lincoln, uno de los portaaviones más poderosos desplegados por Estados Unidos en el Medio Oriente. Según el comunicado del Ejército iraní divulgado por la agencia estatal Fars, la operación incluyó el lanzamiento de misiles de crucero dirigidos específicamente al buque, que navega en el mar Arábigo. Teherán presentó esta acción como represalia por las ofensivas militares que Estados Unidos e Israel ejecutaron a finales de febrero. Sin embargo, Washington aún no ha respondido ni confirmado haber sido atacado.
Un comandante de la Armada iraní fue más allá en sus amenazas. Según los medios estatales iraníes, afirmó que "tan pronto como la flota hostil esté dentro del alcance de los sistemas de misiles, será blanco de los devastadores ataques de la Armada iraní". El oficial también subrayó que el portaaviones estadounidense está siendo vigilado permanentemente, lo que deja clara la intención de Teherán de golpear nuevamente si la flota se acerca a zonas bajo su alcance de fuego.
Este no es el primer reclamo de ataque contra el USS Abraham Lincoln. El 1 de marzo pasado, la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró haber lanzado cuatro misiles balísticos contra el mismo buque. En aquella ocasión, el Comando Central de Estados Unidos negó categóricamente que el portaaviones hubiera sido alcanzado y aseguró que los proyectiles no causaron daño alguno. Este patrón de reclamos iraníes seguidos de negaciones estadounidenses se ha convertido en parte de la escalada actual en la región.
El USS Abraham Lincoln es un portaaviones nuclear de la clase Nimitz con capacidad para albergar cerca de cien aeronaves. Opera en el mar Arábigo acompañado por su grupo de combate, que incluye varios destructores equipados con sistemas de defensa y misiles de ataque terrestre. Es uno de los dos portaaviones estadounidenses enviados recientemente a Medio Oriente tras el inicio de la guerra actual, y según fuentes militares, el que se encuentra más próximo a las costas iraníes. Su ubicación lo convierte en objetivo estratégico para Teherán, que ha advertido en múltiples ocasiones que considera cualquier despliegue militar estadounidense cercano como una amenaza directa a su soberanía.
El mar Arábigo se ha posicionado como punto neurálgico del despliegue militar estadounidense en la región. Desde allí se pueden ejecutar operaciones aéreas y navales que abarcan el Golfo Pérsico, el estratégico estrecho de Ormuz y otras áreas de importancia geopolítica vital. Por eso para Irán, la presencia sostenida de estas fuerzas representa una provocación constante que justifica, desde su perspectiva, las respuestas militares.
Hasta ahora, ni el Pentágono ni el Comando Central estadounidense han informado públicamente sobre impactos o daños derivados del alegado ataque iraní de esta semana. Tampoco hay confirmaciones independientes que verifiquen el resultado de la operación. Esta ausencia de confirmación ha sido el denominador común en los episodios anteriores de la actual escalada, generando un velo de incertidumbre sobre qué está sucediendo realmente en las aguas donde ambas potencias proyectan su poder militar. Lo que sí es claro es que el riesgo de una confrontación directa entre Irán y Estados Unidos continúa aumentando en un Medio Oriente que cada vez está más polarizado y militarizado.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



